La analista política María Amparo Casar aseguró que el Gobierno de México “no está leyendo bien las señales” de Estados Unidos ante la presión contra el Cártel de Sinaloa y los señalamientos relacionados con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Durante su participación en Noticias en Claro, advirtió que la narrativa de soberanía e injerencismo “ya no da” frente a las acciones impulsadas desde Washington.
Críticas a la respuesta de la 4T
Casar señaló que, mientras Estados Unidos emite órdenes de arresto y endurece medidas contra presuntos integrantes del crimen organizado, en México se insiste en pedir pruebas y defender la soberanía nacional. “Nos están apretando y nosotros estamos respondiendo con cosas bastante absurdas”, afirmó.
Durante la conversación, la politóloga explicó que Estados Unidos compara el nivel de riesgo del Cártel de Sinaloa con organizaciones como Hezbolá, debido a su capacidad de financiamiento ilícito, poder armado y alcance internacional. Sin embargo, aclaró que no son equivalentes. “En el caso de los cárteles nada más hay un Dios y ese Dios es el dinero”, dijo Casar. También añadió que “una cosa es terrorismo, otra cosa es un acto terrorista y otra cosa es el crimen organizado”.
La especialista detalló que Washington considera que estas organizaciones pueden poner en riesgo la estabilidad nacional, debido al lavado de dinero, tráfico ilegal y capacidad de desestabilización. “Esos son los argumentos que tiene Estados Unidos para decir: hay que combatir lo mismo”, sostuvo.
Presión política contra el Gobierno mexicano
María Amparo Casar también advirtió que la estrategia del Gobierno federal podría generar una percepción de protección hacia grupos criminales. “Es muy fácil hacer aparecer como que el gobierno federal está protegiendo a unos criminales”, declaró.
Finalmente, consideró que la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un “aprieto muy grande” por la presión política y diplomática de Estados Unidos, en medio del debate sobre seguridad, soberanía y crimen organizado.



