Ronald Douglas Johnson, embajador de Estados Unidos en México, lanzó duras críticas al gobierno mexicano durante un evento en Los Mochis, Sinaloa. Afirmó que sin certeza jurídica, seguridad y un entorno libre de corrupción, el sector privado estadounidense pensará dos veces antes de realizar nuevas inversiones en el país. Estas declaraciones se producen en una semana marcada por tensiones diplomáticas entre ambas naciones.
Inversiones condicionadas
Durante la inauguración del proyecto energético Mexinol, una planta de metanol de bajas emisiones con una inversión de 3,300 millones de dólares, Johnson señaló que la inversión sigue a la certeza y se aleja de la corrupción. Subrayó que, para que proyectos como este tengan éxito, la corrupción y la extorsión no pueden tener cabida en México. El embajador advirtió que las empresas estadounidenses necesitan sentirse seguras para arriesgar sus capitales.
Contexto de tensiones bilaterales
Las declaraciones se dan en medio de un debate sobre la reforma judicial que propone aplazar las elecciones de jueces hasta 2028, lo que genera incertidumbre en procesos mercantiles. Además, esta semana se registró un conflicto por la presencia de agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua, donde murieron varias personas. El gobierno federal acusó a la gobernadora Maru Campos de violar la Constitución al permitir la entrada de los agentes sin acreditación formal.
Reacciones políticas
El senador Javier Corral, exgobernador de Chihuahua, y otros legisladores aprovecharon la situación para criticar a la gobernadora y al fiscal estatal, en lo que se considera politiquería. El embajador Johnson, quien asumió el cargo en mayo de 2025, busca diferenciarse de su predecesor Ken Salazar, criticado por no defender los intereses estadounidenses. Con experiencia como exdirector de la CIA y embajador en El Salvador, Johnson emitió un juicio contundente sobre el desempeño del gobierno mexicano.



