Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya, fue capturado por autoridades estadounidenses el pasado 11 de mayo en Arizona, convirtiéndose en el primer funcionario sinaloense acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de cooperar con el Cártel de Sinaloa.
Detalles de la detención
De acuerdo con los reportes oficiales, Mérida cruzó desde Hermosillo, Sonora, hacia Arizona a través de la Garita de Nogales. El Gabinete de Seguridad confirmó su arresto. En un contexto donde las autoridades mexicanas han evitado investigar a funcionarios del gobierno de Rocha Moya por presuntos vínculos con el crimen organizado, la captura del exmilitar representa una oportunidad para que Estados Unidos obtenga declaraciones contra otros nueve funcionarios señalados.
Traslado a Nueva York
Tras la publicación del expediente, se supo que Mérida fue trasladado al Centro de Detención Metropolitano de Nueva York, el mismo donde están recluidos Joaquín “El Chapo” Guzmán y Rafael Caro Quintero. Esta tarde enfrentará una audiencia donde la fiscalía del Distrito Sur presentará cargos por importación de narcóticos, posesión de armamento y conspiración para poseer armas.
Se le acusa de haber recibido pagos mensuales de “Los Chapitos” para no interferir en operaciones de tráfico de drogas. Reportes indican que pudo haber recibido hasta 100 mil dólares en efectivo.
Antecedentes legales
El detenido, de 66 años, contaba con un amparo de un juez federal que frenaba cualquier intento de extradición tras las amenazas de Estados Unidos contra funcionarios. Versiones extraoficiales señalan que Mérida planea colaborar con agencias estadounidenses, revelando redes de protección, conexiones político-criminales y esquemas de corrupción a cambio de beneficios legales o una sentencia reducida.
Segundo detenido
Información extraoficial confirma la detención de Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, también en la lista de acusados del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Fue arrestado en un consulado estadounidense en Europa, donde acordó entregarse voluntariamente, y luego trasladado a Nueva York.



