Nuevo revés judicial para Javier Duarte: prisión preventiva por presunto desvío de 5 millones de pesos
En un giro significativo en su situación legal, un juez federal ha dictado la medida cautelar de prisión preventiva justificada en contra de Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, por el presunto desvío de 5 millones de pesos del erario público. Esta decisión judicial representa un nuevo capítulo en la extensa saga de procesos penales que enfrenta el exmandatario.
Impacto en su próxima liberación
La medida podría frustrar la salida anticipada de Duarte del Reclusorio Norte, donde actualmente cumple una condena de nueve años de prisión. El exfuncionario tenía previsto recuperar su libertad en el próximo mes de abril, al cumplir íntegramente su sentencia por delitos anteriores. Sin embargo, esta nueva acusación pone en riesgo ese calendario.
El juez ha programado una audiencia clave para el próximo martes 17 de febrero, en la que se determinará si se vincula o no a proceso al exgobernador por la presunta comisión del delito de peculado. Esta audiencia será determinante para definir el curso futuro del caso.
Contexto del caso
Javier Duarte, quien gobernó Veracruz de 2010 a 2016, ya enfrenta una condena firme por delitos de criminalidad organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. El nuevo proceso por el presunto desvío de 5 millones de pesos se suma a una larga lista de acusaciones que incluyen:
- Desaparición forzada
- Desvíos millonarios de recursos públicos
- Uso de empresas fantasma
Durante su administración, Veracruz se convirtió en uno de los estados más peligrosos para el ejercicio periodístico, con al menos 17 periodistas asesinados. Además, se estima que más de 60 mil millones de pesos desaparecieron de las arcas estatales, aunque el monto específico de este nuevo caso es considerablemente menor.
Repercusiones legales y políticas
La prisión preventiva justificada implica que el juez considera que existen elementos suficientes para sostener la acusación y que existe riesgo de fuga o de obstaculización de la justicia. Esta medida mantendrá a Duarte tras las rejas mientras avanza el nuevo proceso en su contra.
El caso de Javier Duarte se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la corrupción en México, aunque también ha evidenciado las complejidades y demoras del sistema judicial mexicano. Su posible liberación en abril había generado controversia, especialmente entre las víctimas de su administración y organizaciones de derechos humanos.
La resolución de la audiencia del próximo martes será vigilada de cerca, no solo por sus implicaciones para Duarte, sino también por el mensaje que enviará sobre la capacidad del Estado mexicano para procesar casos de corrupción de alto nivel.