La presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente estadounidense Donald Trump hicieron comentarios arriesgados que han generado polémica. Sheinbaum descalificó a Standard & Poor's (S&P), uno de los índices bursátiles más importantes del mundo, tras reducir la perspectiva de calificación de México, Pemex y CFE de estable a negativa, afirmando que "se equivocó". Por su parte, Trump, antes de viajar a Beijing, declaró sobre los efectos inflacionarios del conflicto con Irán: "No pienso en la situación financiera de los estadounidenses. No pienso en nadie".
Sheinbaum y su postura frente a S&P
Sheinbaum aseguró que "vamos bien, yo estoy trabajando todos los días evidentemente, pero confiada en que la economía de México está bien". Sin embargo, los principales indicadores bursátiles muestran una realidad diferente. S&P es referencia global para administradores de fondos y analistas financieros, por lo que sus observaciones son consideradas la máxima autoridad en el ramo.
Trump y la crisis inflacionaria
Trump restó importancia al impacto económico, mientras que una encuesta de CNN revela que 8 de cada 10 estadounidenses, incluyendo una mayoría republicana, desaprueban sus políticas y lo señalan como responsable de la crisis económica. Sus comentarios reflejan indiferencia ante el repunte inflacionario global, el aumento de costos energéticos y la alteración de cadenas de transporte, priorizando sus objetivos personales en un conflicto impopular sin aval del Congreso.
Consecuencias políticas
Sheinbaum, con alta aceptación popular, se expone ante la comunidad internacional con sus comentarios contra las calificaciones financieras. Trump, en la antesala de las elecciones intermedias de noviembre, enfrenta pronósticos de perder el control partidario en el Congreso, lo que agrava su situación.



