La virreina del INE: Taddei adopta prácticas de Morena y nepotismo
Virreina del INE: Taddei y nepotismo en Morena

La virreina del INE: Taddei adopta prácticas de Morena y nepotismo

En el micrófono se condena el nepotismo, mientras a la familia se le coloca en la nómina. Se fustigan los excesos y lujos del pasado, pero se estrena camioneta. Se pregona el fin de la corrupción, mientras se nombra al frente de la Administración del INE al contratista favorito. Guadalupe Taddei ya es una más de la 4T, adoptando todas las prácticas y mostrándose cómoda en su nuevo rol.

Descubrimientos recientes y escándalos

La semana pasada, se descubrió que Taddei estrenó una camioneta, sin ocultarlo, incluso después de que colegas de la Suprema Corte de Justicia fueran detectados comprando vehículos blindados de 3 millones de pesos. Mientras el país escucha que no hay recursos y que el lujo es inmoral, el derroche en Morena alcanza todos los rincones del movimiento.

El escándalo de coyuntura surge porque nombró como Administrador del INE a Jesús Octavio García González, un hombre que solía ser proveedor del Instituto y que está denunciado en el Órgano Interno de Control. Latinus reveló que García González es contratista consentido de Taddei desde hace al menos cinco años, cuando ella encabezaba el Instituto Electoral de Sonora, con contratos millonarios que suman 50 millones de pesos.

Nepotismo y familiares en nóminas

El nepotismo en la familia Taddei es ampliamente conocido. Varios parientes están en la nómina de gobiernos morenistas, formando uno de los árboles genealógicos más activos de la política mexicana:

  • Luis Rogelio Piñeda Taddei, su hijo, fue nombrado particular por el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo.
  • Pablo Taddei Arreola, su sobrino, fue designado Director General de Litio para México (LitioMx) por López Obrador.
  • Jorge Taddei Bringas, su primo, fungió como delegado de la Secretaría del Bienestar en Sonora.

Estos son solo algunos ejemplos de familiares acomodados en nóminas del Gobierno, lo que refuerza las críticas hacia Taddei.

El problema de fondo: falta de imparcialidad

El problema no es solo una camioneta, un apellido o un nombramiento. Es la suma de estos elementos y el patrón que revelan. Hay una sensación cada vez más extendida de que la presidenta del INE no actúa como contrapeso del poder, sino como parte de su ecosistema. Un árbitro no solo debe ser imparcial, sino también parecerlo, y Taddei falla en ambos aspectos.

Está más alineada con el poder que con la ciudadanía, más en sintonía con Morena que con la imparcialidad. La árbitra ya tomó partido, y ni siquiera se sonrojó al hacerlo, lo que socava la confianza en las instituciones electorales.