Claudia Sheinbaum Enfrenta Segundo Fracaso con Plan B Electoral en el Senado
La presidenta Claudia Sheinbaum ha experimentado una segunda derrota política significativa. El denominado Plan B electoral fue aprobado en el Senado de la República, pero no en los términos que ella había propuesto. Con el voto en contra de sus aliados del Partido del Trabajo (PT), se eliminó la reforma al artículo 35 constitucional, la cual permitiría que la consulta de revocación de mandato se realizara al mismo tiempo que la elección intermedia del próximo año. Además, se evitó que la Presidenta pudiera hacer campaña, tal como establecía el addendum original.
Un Golpe a la Autoridad Presidencial
A pesar de que la Presidenta ha intentado minimizar este hecho, este revés representa un segundo fracaso político tras el primero ocurrido el 4 de marzo en la Cámara de Diputados. Este episodio ha puesto en entredicho su autoridad política, a pesar de su alta popularidad en las encuestas. Por un lado, se ha evidenciado una falta de capacidad operativa para construir acuerdos con sus propios aliados, quienes la apoyaron para alcanzar la presidencia.
Frente a estos resultados, es claro que, aunque la alianza entre Morena, el PT y el PVEM sigue vigente, como lo declaran sus líderes, esto no implica una relación de obediencia ciega. Vale la pena señalar que el PT votó en contra de esta parte de la iniciativa no porque quiera "cuidar a la Presidenta", como algunos legisladores han afirmado en los posdebates, sino porque permitir que Sheinbaum estuviera en la boleta electoral de 2027 fortalecería principalmente a Morena, dejando a los aliados en desventaja.
Contexto Histórico de las Elecciones Intermedias
La apuesta presidencial es sencilla: desde 1997, las elecciones intermedias siempre han significado una disminución de fuerza política para el partido gobernante. En ese año, el PRI perdió por primera vez la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados bajo el mandato de Ernesto Zedillo. Los datos históricos respaldan esta tendencia:
- En 1994, el PRI obtuvo 300 diputados y 96 senadores, pero en 1997 solo alcanzó 239 y 75, respectivamente.
- En 2000, el PAN tuvo 207 diputados en la elección presidencial y 151 en la intermedia, con solo 47 senadores.
- En 2006, el PAN logró 206 diputados y 142 en la intermedia, con 52 senadores.
- En 2012, el PRI obtuvo 213 diputados y 203 en la intermedia, con 52 senadores.
- En 2018, Morena tuvo 256 diputados, pero en 2021 solo alcanzó 198, con 59 senadores.
- En 2024, Morena obtuvo 255 diputados y 60 senadores, cifras similares a las de 2018.
A partir de estos números, es plausible que la presidenta Sheinbaum decidiera presentar el Plan B para cambiar la fecha de la consulta y hacer campaña, buscando mitigar esta tendencia negativa.
Ventajas para los Aliados en Elecciones Intermedias
Sin embargo, hay otros datos cruciales. Mientras al partido gobernante le va mal en las elecciones intermedias, no sucede lo mismo con sus aliados:
- En 2000, el PVEM, aliado del PAN, obtuvo 16 diputados y creció a 17 en la intermedia.
- En 2006, el PVEM con el PAN logró 17 curules y aumentó a 21 en la intermedia.
- En 2012, el PVEM con el PRI obtuvo 28 curules y se expandió a 47 en la intermedia.
- En 2018, el PT, aliado de Morena, obtuvo 28 curules y creció a 37 en la intermedia.
- En 2024, el PT con Morena alcanzó 47 escaños.
Esto sugiere que el PT podría haber calculado que, si el patrón se repite en 2027, ellos y el PVEM podrían obtener más diputados. Si la Presidenta intervenía en la campaña, los beneficios no serían capitalizados por estos partidos, sino por Morena, explicando su oposición.
En conclusión, el Plan B no está muerto, pero ha sido mutilado, dejando a Claudia Sheinbaum con un segundo revés que cuestiona su poder y estrategia política en un escenario electoral complejo.



