Los coordinadores legislativos de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), Ricardo Anaya y Manuel Añorve, respectivamente, han elevado una exigencia formal ante la Cámara de Senadores: la revisión inmediata y una investigación profunda sobre la permanencia de José Antonio Álvarez Macías en su cargo como subdirector de Enlace del Senado con el Cuerpo Diplomático. Esta solicitud surge a raíz de revelaciones periodísticas que vinculan al funcionario con la certificación de elementos policiacos en Tabasco durante el mandato de Hernán Bermúdez Requena, líder histórico del grupo delictivo "La Barredora".
Antecedentes críticos y denuncia política
La petición se fundamenta en documentos oficiales que indican que Álvarez Macías fungió como director general del Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza de Tabasco entre 2020 y 2024. En esta capacidad, fue el responsable directo de certificar la probidad y el perfil profesional de los policías estatales que operaban bajo las órdenes directas de Bermúdez Requena, quien actualmente se encuentra detenido en un penal de máxima seguridad acusado de dirigir una organización criminal.
Ricardo Anaya destacó la gravedad de la situación al señalar que la información era desconocida para la mayoría de los legisladores hasta la publicación de la nota por parte del diario Excélsior. "Esta es una información que nosotros desconocíamos, de manera total. Dudo mucho que haya legisladoras y legisladores de oposición que tuvieran conocimiento de este tema antes de que fuera publicado", afirmó el dirigente nacional del PAN, subrayando que la transparencia debe ser la regla en instituciones tan sensibles como el Congreso.
Vínculos con el Grupo Tabasco y Adán Augusto López
El contexto político añade complejidad al caso. El Centro de Estudios Gilberto Bosques, donde labora Álvarez Macías, ha sido identificado por medios de comunicación como uno de los centros de influencia del llamado "Grupo Tabasco", una red de políticos y servidores públicos leales al expresidente municipal y exgobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández. Durante el periodo en que López Hernández ostentó la gubernatura (2018-2023), Álvarez Macías ocupó simultáneamente cargos clave en la estructura de seguridad pública.
Según el currículum oficial presentado por el Senado, Álvarez Macías fue titular de la Unidad de Apoyo Ejecutivo del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Tabasco desde 2019 hasta 2021. Paralelamente, desde 2020 hasta 2024, dirigió la instancia encargada de evaluar la confianza en el cuerpo policiaco. Esto implica que, incluso después de que Adán Augusto López Hernández asumiera la Secretaría de Gobernación y Carlos Manuel Merino tomara la gubernatura, el funcionario mantuvo su posición estratégica de certificación.
La figura de Hernán Bermúdez y "La Barredora"
Manuel Añorve, coordinador del PRI en la Cámara Alta, enfatizó que no se trata de un asunto menor, sino de una responsabilidad directa con el cuerpo diplomático y la seguridad nacional. "Estoy convencido de que la Cámara de Senadores debe revisar a fondo los alcances que él tuvo en una gran responsabilidad... y, sobre todo, que tiene una responsabilidad directa con el cuerpo diplomático, que es una de las atribuciones más importantes que tenemos", declaró el priista.
Las acusaciones contra Hernán Bermúdez Requena son contundentes. Los expedientes judiciales lo señalan como el líder de "La Barredora", un cártel regional que utilizaba a los elementos de la policía estatal no solo para cometer delitos en Tabasco, sino para extender sus operaciones criminales a otras entidades del sureste mexicano. Que un colaborador cercano, con facultades para validar o invalidar la integridad de esos mismos policías, ocupe ahora un puesto de enlace internacional dentro del Senado genera desconfianza institucional.
Próximos pasos institucionales
Ambos líderes opositores confirmaron que plantearán este tema de manera directa con Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado. Sin embargo, aseguraron que abordarán la cuestión dentro de un marco de diálogo constructivo y respetuoso, típico de las dinámicas parlamentarias actuales. La expectativa es que la Junta ordene una auditoría interna sobre cómo se realizó la selección de Álvarez Macías y si existieron filtros de seguridad adecuados para un cargo que involucra relaciones exteriores y acceso a información sensible.
La presión política busca garantizar que la institución legislativa mantenga estándares éticos inquebrantables, especialmente cuando se trata de personal que interactúa con representantes de naciones extranjeras. La permanencia de alguien con un historial laboral indisolublemente ligado a una estructura de seguridad pública condenada por el sistema judicial mexicano, representa un riesgo reputacional y operativo para el Senado de la República.



