Monreal admite agenda difícil para reforma electoral de Sheinbaum por falta de aliados
Monreal: agenda difícil para reforma electoral de Sheinbaum

Monreal admite que la reforma electoral de Sheinbaum enfrenta una agenda difícil por falta de aliados

El coordinador de los diputados morenistas, Ricardo Monreal, ha reconocido abiertamente que los próximos días "será una agenda difícil" para sacar adelante la reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum. La iniciativa presidencial se encuentra con números complicados tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, donde Morena requiere mayorías calificadas que hasta ahora no logra asegurar debido a la postura firme de sus aliados tradicionales, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT).

El escenario complicado en el Senado

Para aprobar reformas constitucionales en el Senado, Morena necesita al menos 86 votos de los 128 senadores que componen la cámara alta. Históricamente, el partido en el gobierno ha logrado esta mayoría calificada gracias al apoyo del PVEM y el PT. Morena cuenta con 67 senadores, mientras que el PVEM tiene 14 y el PT 6, lo que sumaría 87 votos, es decir, un voto más de lo requerido.

Sin embargo, en esta ocasión la rebelión dentro del PT y PVEM ha llevado a los operadores morenistas a replantear completamente sus cifras y escenarios. "No les dan las cuentas" pese a que en el Partido Verde hay varios legisladores abiertamente morenistas o afines. Entre ellos destaca el oaxaqueño Luis Alfonso Silva Romo, quien ha anunciado públicamente que votará a favor de la reforma electoral de Sheinbaum tal como se presente.

Si bien Silva Romo es el único que se ha manifestado abiertamente a favor de la reforma en sus términos actuales, se sabe que al menos otros cinco senadores y senadoras de esa bancada analizan sumar su apoyo a Morena en esta iniciativa presidencial, según revelaciones al interior del grupo parlamentario.

División en las bancadas aliadas

El coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, busca conciliar posiciones pero reconoce que existe una división evidente sobre apoyar o no esta reforma. En el caso del PT, senadoras como Yeidkol Polevnsky han cuestionado abiertamente los términos de la iniciativa e incluso la calificaron como "fuera de toda realidad".

La situación se replica en la Cámara de Diputados, donde la mayoría calificada se alcanza con 334 de los 500 diputados. Morena cuenta con 253 diputados, a los que normalmente se suman 62 del PVEM y 49 del PT para un total de 369 votos, lo que ha asegurado históricamente la aprobación de reformas constitucionales con amplia ventaja.

No obstante, en esta ocasión las bancadas del PVEM y PT se han mantenido homogéneas en cuanto al rechazo a la reforma electoral que impulsa la presidenta Sheinbaum. Juntas, ambas bancadas significan 111 votos de los 81 que requiere Morena para alcanzar la mayoría calificada en San Lázaro.

Las preocupaciones de los aliados

"Para nosotros hay cosas que sí pudieran cambiar drásticamente la vida de nuestro instituto político", advierte el coordinador del PVEM en la Cámara de Diputados, Carlos Puente, quien confirmó que existen diferencias sustanciales por la propuesta de reforma electoral de la presidenta Sheinbaum, particularmente en cuanto a plurinominales y recursos a los partidos.

Ricardo Monreal ha reconocido la dificultad para alcanzar la mayoría calificada debido a la resistencia que hay entre sus aliados del PT y PVEM. "Será una agenda pesada, difícil, ahora está que estamos enfrentando", admitió el zacatecano de cara a este fin de semana, donde se buscará convencer a los aliados de aprobar esta reforma que será enviada por la presidenta Sheinbaum al Congreso este lunes.

El coordinador morenista aseveró: "Evidentemente hay resistencias para aprobarla, justificadas o no, hay que respetarlas, pero el grupo parlamentario de Morena ha decidido respaldarla unánimemente". La declaración subraya la complejidad política que enfrenta la administración de Sheinbaum en sus primeros intentos por impulsar reformas estructurales sin el apoyo automático de sus aliados tradicionales.