La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para crear una Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas dentro del Instituto Nacional Electoral (INE) ha generado un fuerte debate político. Senadores del PAN y PRI cuestionaron la efectividad de este nuevo organismo, al que calificaron de superficial y sin contundencia, incluso como una "cortina de humo".
Detalles de la iniciativa
El vocero de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, explicó que la reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales formará parte del periodo extraordinario. La comisión estaría integrada por cinco consejeros electorales y tendría facultades para solicitar información a la Unidad de Inteligencia Financiera, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República, con el objetivo de detectar "riesgos razonables" en candidaturas vinculadas con actividades ilícitas.
Ávila sostuvo que cualquier aspirante a una candidatura deberá autorizar obligatoriamente ser sometido a revisión por parte de las autoridades. El procedimiento será confidencial para no vulnerar datos personales ni la presunción de inocencia. En caso de detectarse indicios, la Fiscalía General de la República iniciaría las investigaciones, pero la comisión solo emitiría alertas al INE y a los partidos, sin cancelar registros de manera automática.
Críticas de la oposición
El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, rechazó la propuesta al considerar que solo crea más burocracia sin establecer sanciones reales. "Es una ley imperfecta, sin castigo", afirmó, y propuso retirar el registro a cualquier partido que postule candidatos vinculados con el narcotráfico. Anaya aseguró que el caso de Rubén Rocha Moya demuestra la gravedad de la infiltración criminal y acusó a Morena de buscar encubrir vínculos con el crimen organizado.
Desde el PRI, la senadora Carolina Viggiano ironizó que la presidenta Sheinbaum debería instalar esa comisión al interior de Morena "porque los narcopolíticos están en su partido". Advirtió que la comisión podría ser utilizada por el oficialismo para obstaculizar a la oposición. "¿Cómo pueden combatir al narcotráfico si son sus aliados? Es una mafia completa", cuestionó.
Falta de dientes
El legislador morenista reconoció que la ley carece de dientes, ya que la decisión final sobre mantener o retirar una candidatura seguirá siendo potestad de cada partido político. "Es voluntario completamente por parte del partido político si quiere tomar en cuenta este semáforo", señaló. Anaya calificó la iniciativa como una "tomadura de pelo" y reiteró que no contempla consecuencias jurídicas contundentes para los partidos.



