Plan B electoral enfrenta obstáculos en el Senado por desacuerdos con aliados
La aprobación del llamado Plan B en materia electoral se encuentra en un escenario de incertidumbre dentro del pleno del Senado de la República, ya que no cuenta con los votos asegurados necesarios para su validación. Esta situación se deriva principalmente de las diferencias persistentes al interior del bloque oficialista, específicamente con el Partido del Trabajo (PT), en torno al controvertido tema de la revocación de mandato.
Reconocimiento público de la incertidumbre legislativa
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, reconoció abiertamente este panorama complejo durante declaraciones a medios. El legislador morenista detalló que, aunque en las comisiones no se prevén obstáculos significativos debido a la correlación de fuerzas, el verdadero desafío se encuentra en el pleno, donde se requiere una mayoría calificada para concretar la reforma constitucional.
"Ningún voto está asegurado", afirmó Cantón Zetina con franqueza, aunque expresó su confianza en que se pueda lograr la mayoría necesaria para sacar adelante este Plan B impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, admitió desconocer la manera en que votará el PT, lo que mantiene la incertidumbre sobre la viabilidad de la iniciativa.
"Hasta que no se vote en el pleno por mayoría calificada no podrá ser reforma constitucional", puntualizó el legislador, subrayando la naturaleza crítica del proceso que se avecina.
Contenido del dictamen y puntos de conflicto
El legislador explicó que el dictamen mantiene el "espíritu" de la iniciativa original de la presidenta Sheinbaum, incorporando ajustes en materia de paridad de género y la definición de límites para la integración de síndicos en los ayuntamientos. No obstante, la iniciativa no contiene cambios de fondo en el apartado de revocación de mandato, manteniéndose la indefinición de fechas y la posibilidad de que la presidenta de la República pueda promocionar y pedir el voto para este ejercicio.
Por esta razón, Cantón Zetina reconoció que el proceso legislativo aún puede registrar modificaciones de última hora, tanto en las comisiones como en el pleno, dependiendo de las negociaciones que se desarrollen en las próximas horas.
Posturas políticas y alianzas en juego
Las dudas sobre la viabilidad del dictamen se concentran especialmente en la postura del Partido del Trabajo, aliado tradicional de Morena, que ha manifestado reservas significativas sobre el diseño propuesto para la revocación de mandato.
El senador de Morena, Saúl Monreal, confirmó la existencia de estas diferencias, aunque evitó calificarlas como una ruptura definitiva. "Hay una diferencia, el tema de la revocación de mandato, ellos no están muy de acuerdo", señaló el legislador. Monreal subrayó que el objetivo sigue siendo mantener la unidad del bloque conformado por Morena, el Partido Verde y el PT, aunque reconoció que el escenario actual es "complejo".
Desde el lado opositor, el rechazo es contundente y unificado. El dirigente nacional del PRI y senador, Alejandro Moreno Cárdenas, aseguró que su bancada votará en bloque contra la reforma electoral.
"Hay un compromiso indeclinable con la defensa de la democracia... estaremos todos presentes para votar en contra", afirmó Moreno, anticipando que el dictamen "no va a pasar" en su forma actual.
El líder priista también abrió la puerta a construir acuerdos con otras fuerzas políticas, incluido el PT, en caso de que se fracture el bloque oficialista, lo que añade otra capa de complejidad al panorama legislativo.
El escenario que se presenta en el Senado refleja las tensiones internas dentro de la coalición gobernante y la dificultad de conciliar posiciones divergentes sobre un tema tan sensible como la revocación de mandato, mientras la oposición se mantiene firme en su rechazo a la iniciativa.



