Las autoridades judiciales de Bolivia renovaron la orden de captura contra el expresidente Evo Morales, quien enfrenta acusaciones por presuntos delitos de estupro y trata de personas. La medida fue emitida por un juez de la localidad de Tarija, en el sur del país.
Detalles de la acusación
La orden de captura se reactivó después de que la Fiscalía General del Estado presentara nuevos elementos de prueba. Según fuentes judiciales, Morales es investigado por su presunta participación en la comisión de delitos sexuales contra una menor de edad, así como por trata de personas con fines de explotación sexual. Los hechos habrían ocurrido durante su mandato presidencial.
Reacción de la defensa
El equipo legal de Evo Morales calificó la renovación de la orden de captura como una acción política en su contra. El abogado del exmandatario, Nelson Villavicencio, declaró a medios locales que se trata de una persecución judicial orquestada por el actual gobierno de Luis Arce. "No hay pruebas sólidas, solo acusaciones sin fundamento", afirmó.
Antecedentes del caso
Esta no es la primera vez que se emite una orden de captura contra Morales. En 2020, un juez ya había ordenado su detención por los mismos cargos, pero la orden fue suspendida tras un recurso de apelación. Sin embargo, la Fiscalía continuó investigando y ahora logró que se reanude el proceso.
Contexto político
Evo Morales, quien gobernó Bolivia de 2006 a 2019, se encuentra actualmente en Argentina, donde solicitó asilo político. El gobierno argentino no ha emitido comentarios sobre la renovación de la orden de captura. Analistas políticos consideran que este caso podría tensar aún más las relaciones entre Bolivia y Argentina.
La renovación de la orden de captura se da en un momento de creciente polarización en Bolivia, donde Morales sigue siendo una figura influyente en el partido Movimiento al Socialismo (MAS). Sus seguidores han denunciado una supuesta persecución judicial, mientras que sus opositores exigen que enfrente la justicia.



