Senadora del PVEM solicita descuento salarial tras polémica por uso de salón de belleza
La senadora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Juanita Guerra, ha generado una intensa polémica al solicitar públicamente que se le descuente un día completo de su salario tras haber utilizado el salón de belleza instalado en el Senado de la República durante su horario laboral. La legisladora afirmó que su permanencia en el establecimiento fue de aproximadamente 20 minutos y aseguró de manera contundente que el servicio fue pagado íntegramente con recursos propios.
Denuncia violencia política de género
La inusual petición se produjo después de que circulara ampliamente en redes sociales una imagen de la senadora recibiendo un tratamiento capilar el pasado 4 de febrero. Guerra aseguró que esta situación ha sido utilizada de manera malintencionada para ejercer violencia política en razón de género en su contra, generando un clima de hostilidad y desprestigio.
La legisladora acusó específicamente que la imagen difundida fue alterada mediante inteligencia artificial, con el objetivo claro de desacreditarla y construir una narrativa de ataque personal que busca menoscabar su trabajo legislativo y su integridad como funcionaria pública.
Exige transparencia total de sus actividades
En un gesto que calificó de congruencia extrema, Juanita Guerra exigió formalmente a la Mesa Directiva del Senado que se haga pública una relatoría minuto a minuto de todas sus actividades durante el día en cuestión. Este documento, según explicó, serviría para aclarar definitivamente el tiempo real que permaneció fuera de sus labores legislativas y demostrar la brevedad de su visita al salón de belleza.
"Para ser absolutamente congruente con mi actuar y principios, he solicitado formalmente que se me descuente el día completo de mi salario", declaró la senadora, reconociendo al mismo tiempo que el uso del servicio no superó en ningún momento los 20 minutos que inicialmente mencionó.
Detalles sobre el pago y la vigilancia
Guerra proporcionó detalles específicos sobre sus visitas al controvertido salón de belleza:
- Sólo ha acudido en tres ocasiones al establecimiento
- Únicamente en una de esas visitas recibió el servicio completo
- Pagó 500 pesos de su propio bolsillo por el tratamiento
La legisladora expresó además su preocupación por sentirse vigilada, al ser captada por una cámara o dispositivo electrónico mientras se encontraba en el lugar, lo que considera una invasión a su privacidad y un posible acto de acoso político.
Crítica la falta de apoyo de sus compañeras
Uno de los aspectos más dolorosos para la senadora, según sus declaraciones, ha sido la falta de apoyo por parte de legisladoras de su propio partido. Guerra lamentó profundamente que aquellas compañeras que presuntamente la invitaron a utilizar el servicio no hayan respaldado su versión de los hechos e incluso hayan negado conocer la existencia misma del salón de belleza.
"Señalo con tristeza la falta de sororidad en este caso", afirmó la legisladora, criticando con dureza que sus colegas hayan optado por deslindarse completamente de cualquier responsabilidad o conocimiento previo sobre el establecimiento y sus servicios.
Atribuye ataques a denuncias anteriores
Entre manifestaciones de emoción, Juanita Guerra aseguró que los señalamientos en su contra forman parte de una campaña organizada de desprestigio. Según su versión, esta ofensiva se deriva directamente de las denuncias públicas que ha realizado en los últimos meses por presuntos casos de extorsión y feminicidios en distintos municipios de Morelos, su estado natal.
La senadora afirmó con convicción que estos ataques se intensificaron notablemente tras denunciar a figuras políticas locales de alto perfil, incluidos un alcalde en funciones y un exgobernador. En estos casos específicos, destacó que ha obtenido resoluciones judiciales favorables que respaldan sus acusaciones y demuestran la veracidad de sus señalamientos.
La polémica ha reabierto el debate sobre el uso de instalaciones del Senado, los protocolos de transparencia para legisladores y las dinámicas de violencia política contra mujeres en cargos públicos, temas que seguramente continuarán generando discusión en los próximos días.