Bolsonaro sale de terapia intensiva mientras Corte Suprema evalúa prisión domiciliaria
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien se encuentra hospitalizado por una bronconeumonía, abandonó este lunes la terapia intensiva en un centro médico de Brasilia. Este desarrollo ocurre mientras la Corte Suprema de Brasil delibera sobre la posibilidad de concederle prisión domiciliaria, tras su condena por un intento de golpe de Estado en 2022.
Condición médica y contexto legal
Según informó el doctor Brasil Caiado, uno de sus médicos, Bolsonaro fue trasladado de la unidad de cuidados intensivos a una habitación regular del hospital, aunque aún sin fecha prevista para su alta médica. El exmandatario, de 71 años, ingresó a terapia intensiva el 13 de marzo en la clínica privada DF Star de Brasilia, presentando síntomas como fiebre alta, sudores y escalofríos.
Su condición actual es descrita como "estable" por el equipo médico, quienes atribuyen la infección a un episodio de broncoaspiración. Este problema de salud está vinculado a las secuelas de una puñalada en el abdomen que sufrió durante un acto de campaña en 2018, lo que ha requerido múltiples cirugías y le provoca crisis de hipo, a veces acompañadas de vómitos.
Proceso judicial y solicitudes de prisión domiciliaria
Bolsonaro fue condenado en septiembre a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado en 2022. Desde enero, se encuentra recluido en la cárcel de Papuda, en Brasilia. Sus abogados han presentado varias solicitudes de prisión domiciliaria "humanitaria", argumentando sus recurrentes problemas de salud.
Este lunes, la fiscalía emitió un parecer favorable para que sea trasladado a su hogar en lugar de regresar a la cárcel. La decisión final recae ahora en el juez supremo Alexandre de Moraes, quien es el relator del juicio que resultó en la condena de Bolsonaro.
Implicaciones políticas y familiares
Mientras enfrenta su situación legal y de salud, Bolsonaro ha ungido a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, como candidato para las próximas elecciones presidenciales de octubre. A menos de siete meses de los comicios, algunas encuestas muestran un empate técnico entre Flávio Bolsonaro y el presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, quien aspira a un cuarto mandato.
Este escenario político añade una capa adicional de complejidad al caso, ya que la salud y la libertad de Bolsonaro podrían influir en la campaña electoral y en el panorama político brasileño en los próximos meses.



