FGR gestiona deportación controlada de esposa de exgobernador Duarte desde Estados Unidos
La Fiscalía General de la República (FGR) ha iniciado gestiones formales con autoridades estadounidenses para lograr la deportación controlada de Bertha Olga Gómez Fong, esposa del exgobernador de Chihuahua César Duarte, quien actualmente se encuentra detenida en territorio de Estados Unidos por motivos migratorios.
Detención en Texas sin solicitud previa de México
Mediante un comunicado oficial emitido este 26 de marzo de 2026, la FGR aclaró que la detención de Gómez Fong, ocurrida en un centro de procesamiento de Texas por elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), se realizó exclusivamente por autoridades estadounidenses sin intervención directa ni solicitud previa por parte de la institución mexicana.
La dependencia federal enfatizó que esta acción corresponde únicamente a temas migratorios bajo jurisdicción estadounidense y no forma parte de procedimientos penales coordinados internacionalmente.
Investigaciones activas en Chihuahua motivan intervención federal
Sin embargo, la situación tomó un giro significativo cuando la Oficina de Interpol México, adscrita a la Agencia de Investigación Criminal (AIC), recibió una solicitud formal de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua.
Según información oficial, la fiscalía estatal mantiene investigaciones abiertas en contra de Bertha "N", lo que activó inmediatamente la coordinación entre instancias federales para dar seguimiento al caso tras conocerse su detención en territorio estadounidense.
Gestiones diplomáticas para un retorno controlado
En este contexto, la FGR informó que mantiene comunicación permanente con autoridades de Estados Unidos para llevar a cabo las gestiones correspondientes que permitan el retorno de Gómez Fong a México.
El objetivo principal, según señaló la fiscalía, es concretar una deportación controlada de la persona involucrada, conforme a todos los procedimientos legales aplicables tanto en México como en Estados Unidos, para que pueda enfrentar las investigaciones pendientes en territorio mexicano.
Este caso representa un ejemplo de coordinación interinstitucional entre fiscalías estatales y federales, así como de colaboración internacional en materia de justicia, aunque con la salvedad de que la detención inicial no respondió a solicitudes mexicanas.



