Gobernadora de Chihuahua comparecerá ante el Senado por caso de agentes de la CIA
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, conocida como Maru Campos, ha sido formalmente citada para comparecer ante el Senado de la República este martes. La convocatoria, aprobada con 15 votos a favor y uno en contra por la Comisión de Puntos Constitucionales, busca que la mandataria estatal explique la presunta participación de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en operaciones de seguridad dentro de su entidad, sin la autorización correspondiente del gobierno federal.
Un precedente histórico en la política mexicana
Este evento marca la primera ocasión en la era moderna en que un gobernador es convocado por el Senado para rendir cuentas sobre un tema específico. Junto con Campos, también deberá presentarse el fiscal estatal de Chihuahua, César Gustavo Jáuregui Moreno, para aportar detalles sobre el caso. Los agentes estadounidenses fallecieron durante un operativo para desmantelar un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, lo que ha desatado una intensa polémica sobre los límites de la cooperación internacional en materia de seguridad.
Debate político y acusaciones cruzadas
La discusión en el Senado ha estado cargada de tensiones partidistas. Por un lado, el PAN, a través del senador Raymundo Bolaños, ha calificado la comparecencia como un "linchamiento político" contra la gobernadora, aunque garantizó su asistencia. El coordinador panista, Ricardo Anaya, defendió a Campos, argumentando que en Chihuahua se combate eficazmente al crimen organizado, como demostró el desmantelamiento del laboratorio sin enfrentamientos armados.
Por otro lado, Morena y sus aliados del PT y PVEM rechazaron la exigencia de incluir en la citación a titulares federales como Omar García Harfuch (Seguridad), Ricardo Trevilla (Sedena) y Roberto Velasco (Relaciones Exteriores). El senador morenista y exgobernador de Chihuahua, Javier Corral, acusó al gobierno estatal de "mentiras" y "contradicciones", subrayando que el núcleo del asunto no es el combate al narcotráfico, sino una posible violación a la soberanía nacional.
Cuestionamientos sobre facultades y responsabilidades
El senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio, advirtió que el Senado carece de facultades para llamar a cuentas a la gobernadora, ya que ella rinde cuentas únicamente al congreso local y al pueblo de Chihuahua. Alertó que esta acción sienta un "precedente terrible" para el país y consideró que, si se busca supervisar la política exterior, deberían citarse a las instancias federales correspondientes.
Corral, por su parte, insistió en que la presencia de agentes extranjeros en operativos sin autorización federal constituye un asunto de seguridad nacional y una transgresión constitucional. Acusó a la administración estatal de ocultar información y construir una narrativa falsa para justificar los hechos tras el accidente mortal.
Acusaciones de desestabilización y defensa de la soberanía
En un giro más agudo, el morenista Gerardo Fernández Noroña denunció que la presencia de la CIA en Chihuahua forma parte de una estrategia para desestabilizar al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. "De manual están actuando para generar condiciones de descarrilamiento", afirmó durante el debate.
El senador Pável Jarero Velázquez respaldó la postura del gobierno federal, recalcando que cualquier cooperación internacional debe realizarse bajo los principios de soberanía y legalidad. "El país es libre y soberano. La cooperación internacional es válida, pero siempre debe darse con respeto a nuestras leyes", señaló, enfatizando la conducción del Estado mexicano en estos asuntos.
Este caso no solo pone en evidencia las complejidades de la colaboración en seguridad entre México y Estados Unidos, sino que también revela las profundas divisiones políticas en torno a la gestión de la seguridad pública y la defensa de la soberanía nacional.



