La presión sobre el primer ministro británico, Keir Starmer, se intensificó este lunes luego de que el Partido Laborista sufriera una contundente derrota en las elecciones locales y regionales del jueves pasado. Al menos 70 diputados laboristas, de un total de 403, han solicitado públicamente su renuncia, según reportes de medios como The Guardian y Sky News.
Pérdida de respaldo en el gabinete
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, y la secretaria de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, instaron a Starmer a establecer un cronograma para su salida, de acuerdo con fuentes cercanas. Esta falta de apoyo interno refleja el descontento generalizado dentro del partido gobernante.
Discurso insuficiente
En un discurso pronunciado el lunes por la mañana, Starmer intentó calmar los ánimos y relanzar su mandato. “Sé que la gente está frustrada con el estado del Reino Unido, frustrada con la política y algunos también frustrados conmigo”, declaró. Sin embargo, sus palabras no lograron disipar las tensiones en sus filas.
El primer ministro prometió reconstruir los lazos con Europa y anunció medidas económicas, como la presentación de una ley para nacionalizar British Steel. No obstante, estas iniciativas no han sido suficientes para revertir la crisis de liderazgo.
Resultados electorales devastadores
En las elecciones locales del 7 de mayo, el laborismo perdió cerca de 1,500 concejales, mientras que el partido antiinmigración Reform UK experimentó un fuerte avance. Estos comicios se realizaron apenas diez meses después de que los laboristas llegaran al poder, el 4 de julio de 2024, tras catorce años de gobiernos conservadores.
Caída de popularidad y contexto adverso
Desde que asumió el cargo, la popularidad de Starmer, de 63 años, ha ido en descenso. La economía estancada y el aumento del costo de vida, agravado por la guerra en Oriente Medio, han erosionado la confianza pública. Además, el primer ministro se ha visto envuelto en un escándalo por el nombramiento y posterior destitución de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en Washington, luego de que se revelaran sus vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La situación política en el Reino Unido sigue siendo incierta, con crecientes llamados a un cambio de liderazgo en el Partido Laborista.



