La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, informó que el único contacto que ha tenido con el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, fue una llamada telefónica el sábado, cuando él la felicitó por su nombramiento. En su segunda aparición pública tras asumir el cargo, durante un evento en la Novena Zona Militar, Bonilla precisó que no ha vuelto a comunicarse con Rocha Moya y que desconoce cuánto tiempo durará su licencia, pues es un proceso vinculado a instancias federales.
Contexto de señalamientos
El relevo en el Ejecutivo estatal ocurre en medio de acusaciones de autoridades de Estados Unidos que involucran a Rocha Moya, al alcalde de Culiacán con licencia, Juan de Dios Gámez Mendívil, al vicefiscal Dámaso Castro Saavedra y otros funcionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, en especial con la facción de los “Chapitos”.
“La última llamada que tuve con el gobernador en licencia fue el día que tomé protesta y solamente para felicitarme. Yo ya no he recibido ninguna llamada de él. Estoy concentrada en mi trabajo, reuniéndome con el equipo y los secretarios para coordinarnos”, declaró Bonilla. Sobre la duración de la licencia, agregó: “No tenemos conocimiento cuánto va a durar; es un tema de la Fiscalía de la República”.
Seguridad sin cambios
En materia de seguridad, Bonilla Valverde aseguró que no habrá modificaciones en la estrategia vigente, la cual se mantiene coordinada con fuerzas federales, estatales y municipales. Tras una reunión con el gabinete de seguridad encabezado por Omar García Harfuch, se acordó que los elementos federales permanecerán en la entidad y podrían reforzarse si es necesario.
Respecto al ataque en el casino Tropicana de Culiacán, donde una mujer murió y dos personas resultaron heridas, la gobernadora señaló que ya hay seguridad en esos espacios y centros comerciales, y las acciones continuarán bajo el mismo esquema. “Ya hay seguridad en casinos y centros comerciales; seguimos de la misma manera”, afirmó.
Ajustes en el gabinete
Bonilla descartó una reestructuración amplia en su gabinete, indicando que solo se realizaron ajustes puntuales para asegurar la gobernabilidad. Designó a Pablo Francisco Bedoya Bañuelos como encargado de la Secretaría General de Gobierno y a José Ismael Inzunza Sosa como jefe de la Oficina de la gobernadora.
Envió un mensaje de certidumbre a productores y población, asegurando que los programas sociales y apoyos al campo, especialmente en maíz, continuarán sin cambios. Adelantó que sostendrá reuniones con alcaldes en los próximos días para reforzar la coordinación institucional, en un contexto de atención nacional sobre la situación política y de seguridad en el estado.



