El delegado del Gobierno de España en Madrid, Francisco Martín, arremetió este lunes contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, por su viaje de diez días a México para "ir a misa" y "pagar un pastizal" con el objetivo de promocionar la Comunidad de Madrid en la Feria Nacional de San Marcos, en Aguascalientes.
Críticas por el costo del viaje
Martín cuestionó el beneficio del viaje para los madrileños: "No sé hasta qué punto el viaje de diez días de la señora Díaz Ayuso a México va a traer algún tipo de beneficio a los madrileños. El que vaya allí a misa, el que se pague un pastizal para que se le reconozca a Madrid en una feria de un municipio concreto", declaró desde Parla.
El delegado acusó a Ayuso de "activar" estas iniciativas "con el dinero de todos los madrileños", a pesar de dudar del "rédito que le va a traer" a la región. Por ello, instó a la presidenta a centrarse en "construir soluciones" sobre el terreno. "En eso no ha estado nunca la señora Díaz Ayuso. También está en México, está en Miami cada dos por tres, está en cualquier sitio, menos en Madrid", añadió, subrayando que la región "necesita un gobierno que atienda a los servicios públicos" y las "necesidades de las personas que más lo necesitan".
Agenda del viaje oficial
La presidenta de la Comunidad de Madrid inició el domingo un viaje institucional a México con una agenda enfocada en "intensificar" las relaciones económicas y culturales. Su gira incluye visitas a Ciudad de México, Monterrey, Aguascalientes y Xcaret Riviera Maya.
Participación en una misa multitudinaria
En la primera jornada, Díaz Ayuso asistió a una misa en la Basílica de Santa María de Guadalupe, donde se congregaron siete mil personas. La mandataria ofreció un ramo de rosas como ofrenda floral a la Virgen de Guadalupe. La eucaristía fue oficiada por el cardenal Carlos Aguiar, arzobispo de la Arquidiócesis Primada de México, quien pidió "por la relación entre España y México" y dio la bienvenida a la presidenta, señalando que venía "a pedir por todas las mamás de España".
La basílica, reconocida como Santuario Nacional en 1983, alberga un museo con cuatro mil bienes culturales que datan del siglo XVI al XXI, incluyendo pinturas, esculturas, libros, textiles, orfebrería y mobiliario de arte sacro.



