El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ha decidido mantenerse al frente del gobierno a pesar de las crecientes voces dentro del Partido Laborista que exigen su dimisión. La presión se intensificó luego de que cuatro miembros de su gabinete presentaran su renuncia en desacuerdo con su liderazgo.
Renuncias en el gabinete
Los secretarios de Estado Miatta Fahnbulleh (Vivienda), Jess Phillips (Protección contra la violencia hacia mujeres y niñas), Alex Davies-Jones (Víctimas y justicia) y Zubir Ahmed (Seguridad sanitaria) abandonaron sus cargos, sumándose a los más de 80 diputados laboristas que han solicitado la salida de Starmer. Estas renuncias se producen tras el duro revés sufrido por el gobierno en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo.
Apoyo y división en el partido
En respuesta a las críticas, más de un centenar de diputados laboristas firmaron una carta de respaldo al primer ministro. En ella, afirman: "Tenemos una tarea difícil por delante para recuperar la confianza del electorado. Ese trabajo debe comenzar hoy, con todos nosotros trabajando juntos para ofrecer el cambio que el país necesita. Este no es el momento para una contienda por el liderazgo". El Partido Laborista cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento, con 403 escaños de un total de 650, pero la división interna es evidente.
Declaraciones de Starmer
Starmer ha insistido en que el proceso para desafiar a un líder dentro del partido no se ha activado y que su prioridad es gobernar. "El país espera que sigamos gobernando. Eso es lo que estoy haciendo y lo que debemos hacer como gabinete", declaró el primer ministro, quien asumió el liderazgo laborista en 2020 y obtuvo una amplia mayoría en las elecciones generales de 2024.
Posibles sucesores
De concretarse la salida de Starmer, no se convocarían elecciones legislativas, sino que el partido designaría a un nuevo líder. Entre los nombres que suenan como posibles relevos están Wes Streeting, actual ministro de Sanidad; Andy Burnham, alcalde del área metropolitana de Mánchester, aunque sin escaño parlamentario; y la ex viceprimera ministra Angela Rayner. Sin embargo, el proceso para habilitar a Burnham requeriría meses y la dimisión de un diputado en un distrito seguro para los laboristas.
Starmer cuenta con el respaldo de figuras como el viceprimer ministro David Lammy y el ministro de Comercio Jonathan Reynolds, mientras que el ministro de Trabajo, Pat McFadden, lo ha instado a "seguir luchando". Muchos laboristas buscan evitar una crisis de liderazgo similar a la de 2022, cuando los conservadores tuvieron tres primeros ministros en cuatro meses.



