Recepción en la Torre Trump: balance del torneo
En la antesala de la final del Mundial 2026, la Torre Trump de Manhattan se convirtió en el epicentro del fútbol global. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, encabezaron una recepción oficial ante decenas de líderes de federaciones internacionales, diplomáticos y leyendas del balompié, celebrando lo que catalogaron como un torneo histórico.
A poco más de 48 horas de que Argentina y España disputen la Copa del Mundo en el estadio de Nueva Jersey, el encuentro sirvió para hacer un balance de una justa que, en palabras de la propia FIFA, superó todas las expectativas de asistencia y logística.
Cifras récord y halagos institucionales
Durante su intervención, Gianni Infantino no escatimó en elogios hacia la administración estadounidense, al asegurar que el despliegue de seguridad y la organización del torneo —que por primera vez congregó a más de 7 millones de aficionados en los estadios— no habrían alcanzado tales niveles de éxito sin el respaldo directo de la Casa Blanca.
Infantino calificó el desarrollo de la competencia en el norte del continente como el cumplimiento de "un sueño americano" para el deporte rey. Asimismo, el organismo rector del fútbol confirmó que el presidente Trump estará presente este domingo en el palco de honor para entregar el trofeo dorado al nuevo campeón mundial junto con el dirigente suizo.
Entre bromas políticas y anécdotas del VAR
El tono protocolario de la reunión dio paso a la ironía característica del mandatario estadounidense, quien aprovechó el estrado, junto a la Copa, para compartir algunas anécdotas de las últimas semanas. Trump reveló, entre las risas de los asistentes, que llamó personalmente a Infantino para quejarse tras la expulsión del delantero de la selección de Estados Unidos, Folarin Balogun, en la ronda de dieciseisavos de final. El comité disciplinario de la FIFA revocó posteriormente la sanción, hecho que el presidente estadounidense aplaudió públicamente al asegurar que "Gianni tomó otra gran decisión".
Con el trofeo a su costado, Trump bromeó sobre el formato tripartito del torneo, al sugerir que para la próxima edición Estados Unidos debería albergarlo en solitario, "dejando fuera a México y Canadá". También ironizó sobre una propuesta previa de Infantino para organizar un Mundial conjunto entre Estados Unidos y China, mofándose del "agradable y corto vuelo" que los equipos tendrían que realizar entre partidos.
La mesa está puesta para el domingo
El evento político-deportivo cierra la agenda de relaciones públicas de la FIFA antes de que el balón ruede en Nueva York/Nueva Jersey para el choque definitivo entre Argentina y España. La final ya acapara los reflectores de la prensa internacional gracias al gran momento de Lionel Messi —a quien el propio Trump elogió durante la recepción por su "brillante" asistencia de precisión milimétrica en la semifinal ante Inglaterra— y la consolidación de la joven figura española Lamine Yamal.



