Senadoras de Morena y PT Niegan Cualquier Conexión con Salón de Belleza en el Senado
Las senadoras Cynthia López Castro y Andrea Chávez, del partido Morena, junto con Geovanna Bañuelos, del Partido del Trabajo (PT), han negado rotundamente cualquier vínculo con la operación de un salón de belleza ubicado dentro del Senado de la República. Estas declaraciones surgen tras versiones que las señalaban como promotoras de este servicio, generando una intensa polémica en la Cámara Alta.
Respuestas Contundentes de las Legisladoras
Al ser cuestionadas por la prensa, la senadora Cynthia López Castro aseguró que la información difundida es incorrecta y negó de manera tajante cualquier relación con el salón de belleza. En su intervención, intentó desviar la conversación hacia otros temas legislativos, como la reforma laboral, afirmando: “Están mal informados. Una reforma maravillosa. Hablemos de la reforma laboral… Absolutamente falso”.
Por su parte, la senadora Andrea Chávez también desmintió los señalamientos con una respuesta breve y directa: “Yo me peino en mi casa. Absolutamente falso”. Estas negativas categóricas buscan deslindar a las legisladoras de la controversia que ha sacudido al Senado en los últimos días.
La Polémica del Salón de Belleza y las Acciones Tomadas
El funcionamiento de un salón de belleza al interior del Senado de la República ha desatado críticas y señalamientos desde diversos sectores. Recientemente, se informó que la operación de este servicio ha sido suspendida temporalmente, mientras se lleva a cabo una revisión exhaustiva.
Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), anunció que se realizará una revisión completa de todos los servicios que operan dentro de la Cámara Alta, con el objetivo de garantizar transparencia y evitar privilegios injustificados.
Postura de la Oposición y Críticas al Servicio
Desde la oposición, el coordinador del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, ha exigido el cierre definitivo del salón de belleza. Anaya argumentó que la existencia de una estética en el Senado no está justificada y puede ser percibida como un privilegio, especialmente en un contexto donde la mayoría de los trabajadores del país no cuenta con servicios similares en sus centros laborales.
Esta controversia ha puesto en evidencia las tensiones políticas en torno a la gestión de recursos y servicios dentro del Senado, generando un debate público sobre la ética y la equidad en las instituciones gubernamentales.