Ricardo Villanueva: ¿El próximo coordinador de Morena en Jalisco?
El ex rector general de la Universidad de Guadalajara y actual subsecretario de Educación Superior en el gobierno federal, Ricardo Villanueva Lomelí, podría tener asignada una nueva misión estratégica desde Palacio Nacional: encargarse de organizar y coordinar a Morena en el estado de Jalisco de cara al crucial proceso electoral de 2027. Aunque este nombramiento partidista aún no ha sido confirmado oficialmente, la mera circulación del rumor ha desencadenado movimientos significativos en los tableros del poder político jalisciense.
Reacciones y desafíos internos
De hecho, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, ya se ha pronunciado al respecto, afirmando que, de confirmarse este encargo para Villanueva Lomelí, sería "una buena noticia", subrayando la amistad de larga data que los une. Sin embargo, lo que el mandatario estatal omitió, aunque resulta fácil de inferir, es que Ricardo Villanueva no actuaría meramente como un funcionario académico, sino como un dirigente partidista con un objetivo claro y contundente: ganar las elecciones en 2027. Este rol lo transformaría, inevitablemente, en un adversario político, más allá de cualquier lazo amistoso previo.
Antes de realizar cualquier cálculo electoral, se plantea una incógnita profunda que ningún miembro de Morena ha logrado resolver hasta el momento: ¿Cómo unificar al partido en Jalisco? Es evidente que este estado ha representado uno de los objetivos no alcanzados por la llamada Cuarta Transformación. Aunque en las elecciones de 2024 Morena logró avances significativos, dominando la mayoría de los distritos electorales y arrebatando a Movimiento Ciudadano y otros partidos numerosas diputaciones federales y varias alcaldías metropolitanas, el Gobierno estatal y las ciudades más importantes siguen bajo el control de Movimiento Ciudadano.
Fragmentación y conflictos internos
Cada proceso electoral marca un nuevo comienzo, pero conciliar los intereses de los diversos grupos morenistas en Jalisco se presenta como una tarea complicada, si no imposible. Mientras el senador Carlos Lomelí y su aliada Erika Pérez García mantienen el control del partido en la representación estatal, otros liderazgos siguen rutas independientes. Entre ellos destacan:
- Los presidentes municipales de San Pedro Tlaquepaque, Laura Imelda Pérez Segura, y de Tonalá, Sergio Chávez Dávalos.
- En Guadalajara, el regidor José María "Chema" Martínez.
- Otros personajes como Alberto Maldonado y Merilyn Gómez Pozos, quienes se enfocan en sus propios proyectos electorales.
En el ámbito local, también son claras las ambiciones de varios diputados estatales que se visualizan con oportunidades para competir en 2027 por cargos ejecutivos, especialmente en las alcaldías de Guadalajara, Tonalá y Puerto Vallarta. De hecho, muchos ya han iniciado campañas de actividad preelectoral de manera abierta.
Desafíos adicionales y respaldo presidencial
En este complejo entramado de proyectos personales, choques internos y estrategias electorales, un delegado de Morena, como lo sería Ricardo Villanueva, tendría que realizar verdaderos malabares para mantener al menos un discurso de unidad. Además de los conflictos internos, en Jalisco es evidente el alejamiento de los partidos "aliados": el PT y el Verde, lo que añade otra capa de dificultad.
Naturalmente, de confirmarse este encargo, el ex rector de la UdeG contaría con el respaldo de la Presidenta Claudia Sheinbaum. No obstante, ella y su equipo más cercano también enfrentan sus propias tempestades, incluyendo la rebeldía de figuras que se resisten a aceptar órdenes sobre candidaturas, como Saúl Monreal, Ricardo Gallardo y su esposa Ruth González, y el senador Manuel Velasco, entre otros. A esto se suma el estancamiento de la reforma electoral, que no avanzará si se insiste en recortar diputados y senadores plurinominales y reducir el presupuesto público a los partidos políticos.
Estos son los desafíos que enfrentaría Ricardo Villanueva, quien seguramente preferiría mantenerse concentrado en sus responsabilidades como Subsecretario de Educación Superior. La tarea de coordinar a Morena en Jalisco no solo requiere habilidad política, sino también una capacidad excepcional para navegar aguas turbulentas en un escenario electoral cada vez más competitivo.



