J. Jesús Esquivel, corresponsal de Proceso, desmiente la versión oficial sobre la inactividad de agencias extranjeras en México. Afirma que negar la presencia de la CIA es negar la realidad. Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum defiende la soberanía nacional, evidencias de operativos unilaterales en Chihuahua y Estado de México revelan una guerra de sombras fuera del control de Palacio Nacional.
Ejecución de El Payín: huella de la CIA
En la autopista México-Pachuca, la ejecución de Francisco Beltrán, alias El Payín, exhibe el uso de explosivos con precisión quirúrgica. Según Esquivel, esto no solo es un mensaje para el Cártel de Sinaloa, sino la prueba de que la unidad Ground Branch de la CIA ha reactivado tácticas de combate en territorio nacional. Estas operaciones encubiertas permiten a Washington mantener una negación plausible mientras interviene en la seguridad interna de México.
Trasfondo político hacia 2026
La investigación advierte que la CIA no solo persigue objetivos criminales, sino que su despliegue busca influir en las elecciones intermedias de 2026 y recuperar el control institucional que Estados Unidos considera perdido. La negativa del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y de la presidenta Sheinbaum no detiene esta maquinaria de inteligencia que opera al margen de la ley y las instituciones mexicanas.



