La tragedia del Challenger: 73 segundos que conmocionaron a Estados Unidos
En el año 1986, mientras México se preparaba para albergar la Copa Mundial de Fútbol, una tragedia espacial conmocionó profundamente a la sociedad estadounidense. El 28 de enero de ese año, el transbordador espacial Challenger se desintegró apenas 73 segundos después de su lanzamiento desde Cabo Cañaveral, Florida, provocando la muerte de los siete astronautas a bordo.
Un desastre transmitido en vivo a todo el país
"A las 11:39 de la mañana, la más fría del año, el país [Estados Unidos] se sacudió violentamente en aturdimiento y perplejidad", relató en su momento Fausto Fernández Ponte, enviado especial de Excélsior a Cabo Cañaveral. La explosión fue presenciada directamente por miles de personas que acudieron al lanzamiento, incluyendo familiares inmediatos de los tripulantes, quienes no daban crédito a lo que veían.
Millones de estadounidenses, entre ellos la primera dama Nancy Reagan, observaron el desastre a través de Cable News Network (CNN), el único medio de difusión que transmitía en vivo los lanzamientos de transbordadores espaciales en aquella época. El impacto visual del accidente quedó grabado en la memoria colectiva de una generación.
La falla técnica que provocó la catástrofe
El transbordador despegó desde el Kennedy Space Center en condiciones climáticas inusualmente frías. Poco después del lanzamiento, falló un anillo de sellado en uno de los cohetes impulsores sólidos, permitiendo que gases extremadamente calientes escaparan y dañaran el tanque externo de combustible. Esta falla técnica provocó la desintegración del vehículo en el aire.
La tripulación del Challenger estaba formada por:
- Comandante Francis Scobee
- Piloto Michael Smith
- Ingeniero de satélites Gregory Jarvis
- Judith Resnik
- Ellison Onizuka
- Ronald E. McNair
- Christa McAuliffe
Christa McAuliffe: la profesora que capturó los corazones
Entre los tripulantes se encontraba Christa McAuliffe, una profesora de educación media seleccionada entre 11 mil aspirantes para el programa Teacher in Space Project, cuyo objetivo era llevar a un docente al espacio para inspirar a estudiantes. McAuliffe se había convertido en el centro de atención para quienes seguían el lanzamiento, declarando la noche previa que su propósito era "humanizar la tecnología de la era espacial".
En Concord, Nuevo Hampshire, los alumnos de McAuliffe se reunieron en su escuela ante una televisión para ver el despegue de su profesora de ciencias sociales. Charles Foley, director de la escuela, describió cómo los jóvenes pronunciaron en voz alta cada número del conteo regresivo, aplaudiendo y vitoreando al llegar a cero.
"De pronto, la explosión apareció en la pantalla y un silencio angustioso dominó el ambiente. 'Fue horrible', se limitó a decir el director", relató Excélsior en sus páginas. Los padres y la hermana de Christa McAuliffe también observaron el despegue y la trágica explosión desde las instalaciones de la NASA.
Las consecuencias del accidente
La tragedia del Challenger llevó a una investigación oficial llamada Comisión Rogers, a la suspensión temporal del programa del transbordador espacial de la NASA, y a cambios importantes en:
- El diseño de los cohetes
- Los procedimientos de seguridad
- Los procesos de toma de decisiones dentro de la agencia espacial estadounidense
En su cobertura histórica del evento, Excélsior incluyó la comunicación completa del piloto Mike Smith con la cabina de control en el Centro Espacial de Houston, capturando los momentos finales antes de la explosión:
SMITH: Adelante con el programa.
CONTROL DE LA MISIÓN: De acuerdo, Challenger, adelante con el programa.
COMENTARISTA DEL CONTROL DE LA MISIÓN: Confirmamos el programa de avance. El Challenger baja ahora de altitudinal...
CONTROL DE LA MISIÓN: Challenger, vamos a aumentar la intensidad de los motores.
SMITH: De acuerdo. Aumentamos la intensidad.
En ese preciso momento se produjo la explosión que marcó un antes y un después en la exploración espacial estadounidense, ocurriendo justo meses antes de que México recibiera al mundo para la Copa Mundial de 1986.



