Trump anuncia compromiso multimillonario para la reconstrucción de Gaza
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que los estados miembros de su denominada Junta de Paz han comprometido 5 mil millones de dólares para la reconstrucción de Gaza. Este anuncio se realizó a través de una publicación en su red social Truth Social, donde el mandatario detalló que los fondos se destinarán específicamente a revivir la infraestructura y servicios en el enclave palestino, devastado por años de conflicto.
Fuerza internacional y presión para el desarme
Además de la aportación económica, Trump señaló que los estados miembros han prometido miles de efectivos para integrar la Fuerza Internacional de Estabilización y la Policía Local en Gaza. El objetivo declarado es mantener la seguridad y la paz de los gazatíes, en un esfuerzo por estabilizar la región tras los recientes acuerdos de alto al fuego.
En su comunicación, Trump hizo un llamado directo al movimiento palestino Hamás, exigiendo que avance en su desarme total e inmediato. Este punto es un elemento clave del plan de paz negociado por Estados Unidos y aprobado por las Naciones Unidas, que estipula la retirada gradual de las fuerzas israelíes de Gaza a cambio del desarme de Hamás.
Reunión clave en Washington y miembros de la Junta de Paz
La junta, que tuvo una reunión inicial en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en enero, se reunirá este jueves en Washington, en el Instituto Donald J. Trump para la Paz. Se espera la asistencia de delegaciones de más de 20 países, donde se formalizará el anuncio de los 5 mil millones de dólares comprometidos.
Para ser miembros permanentes de la Junta de Paz, se ha solicitado a los países un pago de mil millones de dólares. Mientras potencias regionales como Turquía, Egipto, Arabia Saudita, Qatar e Israel se han sumado a la iniciativa, las potencias mundiales y aliados tradicionales occidentales de Estados Unidos han mostrado mayor cautela.
Contexto del conflicto y violaciones del alto al fuego
El desarme de Hamás es parte de la segunda fase del plan de alto al fuego sellado en octubre entre Israel y el grupo palestino, destinado a poner fin a la guerra iniciada en octubre de 2023. Sin embargo, Hamás ha afirmado repetidamente que el desarme es una línea roja, aunque ha indicado que podría considerar entregar sus armas a una futura autoridad gobernante palestina.
Ambas partes se acusan mutuamente de violaciones diarias del alto al fuego. Según el Ministerio de Salud de Gaza, operado bajo la autoridad de Hamás, al menos 601 personas han muerto desde que entró en vigor el cese al fuego el 10 de octubre. Israel, por su parte, reporta la muerte de al menos cuatro de sus soldados en el mismo periodo.
Recientemente, la Defensa Civil de Gaza denunció que varios ataques israelíes en la Franja dejaron al menos 12 muertos, incluyendo un ataque en Jabaliya que alcanzó una carpa con desplazados. El ejército israelí justificó estos ataques al identificar a terroristas armados cerca de sus soldados, acusando a Hamás de violar la tregua.
Potencial y desafíos futuros
Trump ha declarado que la Junta de Paz tiene un potencial ilimitado, y aunque originalmente se concibió para supervisar la reconstrucción de Gaza, su estatuto no limita su función a este territorio. Esto sugiere que podría expandir sus actividades a otras áreas de conflicto en el futuro.
El éxito de este plan dependerá en gran medida de la cooperación de Hamás en el proceso de desarme y de la capacidad de la fuerza internacional para garantizar la seguridad en Gaza, en un contexto marcado por tensiones persistentes y acusaciones mutuas.



