Azerbaiyán amenaza con represalias tras ataques con drones; Irán culpa a Israel
Azerbaiyán amenaza represalias por ataques con drones; Irán culpa a Israel

Azerbaiyán promete represalias tras ataques con drones; Irán niega responsabilidad

La tensión entre Azerbaiyán e Irán se intensificó considerablemente este jueves tras una serie de ataques con drones que impactaron en territorio azerbaiyano, específicamente en la región de Najicheván y en el pueblo de Shakarabad. Las autoridades de Bakú han responsabilizado directamente a Teherán por estos incidentes, mientras que el gobierno iraní ha negado categóricamente cualquier participación y ha señalado a Israel como el verdadero responsable.

Los ataques y la respuesta inmediata de Azerbaiyán

Según informes oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán, dos drones impactaron en objetivos civiles y estratégicos durante la madrugada del 5 de marzo de 2026. El primer impacto ocurrió en el Aeropuerto Internacional de Najicheván, mientras que el segundo alcanzó las proximidades de una escuela en la localidad de Shakarabad. Estos ataques dejaron como saldo al menos dos personas heridas, aunque afortunadamente no se reportaron víctimas mortales.

El presidente Ilham Aliyev convocó de inmediato una reunión de emergencia del consejo de seguridad nacional, donde calificó los ataques como "un acto terrorista de graves proporciones" y ordenó al ejército azerbaiyano preparar y ejecutar medidas de represalia contra Irán. "Estos ataques no quedarán sin respuesta", declaró el mandatario durante la sesión, enfatizando la determinación de su gobierno de proteger la integridad territorial y la seguridad de los ciudadanos.

El Ministerio de Defensa de Azerbaiyán reforzó este mensaje mediante un comunicado oficial donde anunció que se encuentran investigando el tipo de drones utilizados en los ataques y que se están implementando medidas adicionales de protección para las zonas fronterizas. Además, la cancillería azerbaiyana convocó al embajador iraní en Bakú para presentar una protesta formal y exigir explicaciones sobre los incidentes.

La negativa iraní y la acusación contra Israel

Por su parte, las autoridades iraníes respondieron con rapidez a las acusaciones, negando cualquier participación en los ataques con drones. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán emitió un comunicado difundido por la televisión estatal donde afirmó: "La República Islámica de Irán no tiene ninguna responsabilidad en estos incidentes. La evidencia apunta a que el régimen sionista de Israel está detrás de esta operación".

El comunicado iraní añadió que "no sería la primera vez que Israel busca perturbar las relaciones entre países musulmanes", haciendo referencia a la histórica tensión entre Teherán y Bakú por la alianza militar entre Azerbaiyán e Israel. Irán ha manifestado en múltiples ocasiones su preocupación por el uso del espacio aéreo azerbaiyano para operaciones israelíes contra objetivos iraníes, considerando esta colaboración como una amenaza directa a su seguridad nacional.

Najicheván: un enclave estratégico bajo presión

La región de Najicheván adquiere especial relevancia en este conflicto debido a su ubicación geográfica estratégica. Este enclave azerbaiyano comparte frontera directa con Irán y se encuentra separado del territorio principal de Azerbaiyán por Armenia, lo que lo convierte en un punto sensible en las relaciones regionales.

Expertos en geopolítica advierten que estos ataques podrían representar un punto de inflexión peligroso, ya que incrementan significativamente el riesgo de que el conflicto en Medio Oriente se expanda hacia la región del Cáucaso. Esta zona ha estado históricamente marcada por tensiones entre Azerbaiyán, Armenia y potencias regionales como Rusia y Turquía, por lo que cualquier escalada militar podría desestabilizar el frágil equilibrio existente.

La situación actual representa uno de los momentos de mayor tensión entre Azerbaiyán e Irán en los últimos años, con ambos países intercambiando acusaciones públicas y amenazas de represalias. La comunidad internacional observa con preocupación estos desarrollos, temiendo que puedan derivar en un conflicto abierto que afectaría no solo a los países directamente involucrados, sino a toda la región del Cáucaso y sus alrededores.