China y Rusia ejercen veto y bloquean resolución de la ONU sobre el estrecho de Ormuz
En una decisión que refleja las profundas tensiones geopolíticas actuales, China y Rusia vetaron este martes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU destinada a establecer un marco internacional para garantizar la libre navegación en el estratégico estrecho de Ormuz. La medida impide una respuesta coordinada al bloqueo iraní en una de las rutas marítimas más cruciales para el comercio global de hidrocarburos.
Votación frustrada en el Consejo de Seguridad
La propuesta, que había sido sometida a votación tras intensas negociaciones diplomáticas, obtuvo 11 votos a favor y dos abstenciones de Pakistán y Colombia. Sin embargo, el texto no prosperó debido al veto ejercido por dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad: China y Rusia, quienes poseen el poder de bloqueo en este organismo internacional.
El estrecho de Ormuz es una vía marítima de importancia crítica por donde transita aproximadamente:
- Una quinta parte de la producción mundial de petróleo
- Una quinta parte de la producción mundial de gas natural
- Cerca de un tercio del petróleo global que se comercializa internacionalmente
Postura diplomática y temores de escalada militar
El enviado de China ante la ONU, Fu Cong, declaró durante la sesión del Consejo de Seguridad que su país se opone firmemente a cualquier resolución que autorice el uso de la fuerza para desbloquear el estrecho de Ormuz. Según el diplomático chino, tal medida "legitimaría el uso ilegal e indiscriminado de la fuerza, lo que conduciría inevitablemente a una mayor escalada de la situación y tendría graves consecuencias".
La oposición conjunta de Moscú y Pekín refleja su rechazo a medidas que, según ambos gobiernos, podrían legitimar una intervención militar liderada por Estados Unidos y sus aliados en la región del Golfo Pérsico. Esta postura se suma a las reservas expresadas por Francia, que también rompió el procedimiento de "silencio" aplicado a un borrador anterior de la resolución.
Complejidad del proceso de aprobación en la ONU
En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, una resolución requiere al menos nueve votos a favor y que ninguno de los cinco miembros permanentes (Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos) ejerza su derecho de veto. La oposición de Pekín y Moscú, combinada con las reservas de París, complica significativamente la posibilidad de alcanzar un consenso internacional sobre cómo responder al bloqueo iraní en Ormuz.
La versión final de la resolución había sido significativamente atenuada en un intento por conciliar las posiciones divergentes entre las potencias mundiales, pero incluso estas concesiones no lograron superar las diferencias geopolíticas fundamentales.
Reacciones regionales y apoyo árabe
El ministro de Exteriores de Bahréin, Al Zayani, calificó el intento de Irán de controlar la navegación internacional en el estrecho como "ilegal e injustificado", advirtiendo que esta acción amenaza los intereses globales y requiere una "respuesta decisiva" por parte de la comunidad internacional.
Por su parte, el secretario general de la Liga de los Estados Árabes, Ahmed Aboul Gheit, comunicó formalmente al Consejo de Seguridad que los 22 miembros de la organización respaldan plenamente los esfuerzos de Bahréin para lograr una resolución que garantice la libre circulación en esta vía marítima estratégica. Este respaldo regional subraya la importancia que los países árabes otorgan a la seguridad de las rutas comerciales en el Golfo Pérsico.
La situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo un punto de tensión internacional, con implicaciones significativas para la estabilidad energética global y las relaciones entre las principales potencias mundiales.



