Destitución de cónsul honorario de Filipinas en Guadalajara por presuntos vínculos con el CJNG
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha procedido a la cancelación de la autorización de Martín Camarena de Obeso como cónsul honorario de la República de Filipinas en la ciudad de Guadalajara. Esta decisión se tomó después de que las autoridades del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos lo relacionaran, en el mes de febrero pasado, con una empresa que mantiene conexiones con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Publicación oficial y alcance de la medida
La resolución, adoptada por el canciller Juan Ramón de la Fuente el pasado 2 de marzo, fue formalmente publicada este lunes en el Diario Oficial de la Federación. El acuerdo establece que se dan por terminadas las funciones que ejercía Camarena de Obeso, quien estaba adscrito como cónsul honorario con una circunscripción consular que abarcaba varios estados del noroeste y occidente de México:
- Baja California
- Baja California Sur
- Colima
- Jalisco
- Nayarit
- Sinaloa
- Sonora
Trayectoria y contexto del excónsul
Martín Camarena de Obeso había ocupado el cargo desde el 27 de febrero de 2002, cuando fue nombrado durante el gobierno del presidente Vicente Fox. Su posición fue ratificada en el año 2025, bajo la actual administración federal, lo que evidencia una larga trayectoria en el servicio consular.
Investigaciones y sanciones internacionales
El pasado 19 de febrero, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos implementó una serie de designaciones contra un complejo turístico mexicano de tiempo compartido, cinco personas y diecisiete empresas mexicanas, todas ellas por su presunta relación con el CJNG. Entre las entidades sancionadas se encontraba "Ornitorrinco Inmobiliaria", de la cual el excónsul honorario es socio.
El Departamento de Estado estadounidense ha señalado que estas empresas y personajes participan en un esquema de tiempos compartidos que, según las investigaciones, comete fraudes contra ciudadanos de origen norteamericano, con un enfoque particular en personas jubiladas. Estas acciones forman parte de un esfuerzo más amplio para combatir las actividades ilícitas del crimen organizado transnacional.
La destitución de Camarena de Obeso subraya la creciente colaboración entre las autoridades mexicanas y estadounidenses en la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, así como la importancia de mantener la integridad en los cargos consulares. Este caso pone de relieve cómo las redes delictivas pueden infiltrarse en estructuras aparentemente legítimas, requiriendo una vigilancia constante y acciones decisivas por parte de los gobiernos involucrados.



