Cuatro años de invasión rusa: el paisaje apocalíptico de Ucrania y los errores de cálculo de Putin
Cuatro años de invasión rusa: errores de Putin y resistencia ucraniana

Cuatro años de invasión: el paisaje devastador de Ucrania y los graves errores del Kremlin

En la madrugada del 24 de febrero de 2022, Vladimir Putin ordenó la invasión a gran escala de Ucrania, marcando un punto de inflexión en la historia europea contemporánea. Entre la paz y el conflicto armado, el presidente ruso optó deliberadamente por la guerra, no motivado por amenazas reales desde Kiev, sino por una ambición expansionista que busca reconstruir el antiguo imperio ruso. Putin confiaba en que esta operación sería un paseo militar rápido, similar a la anexión de Crimea en 2014 o las intervenciones en Georgia y Chechenia, donde la respuesta occidental fue limitada.

Los errores estratégicos que cambiaron el curso del conflicto

La opacidad del Kremlin, que incluso evita llamar "guerra" a este conflicto refiriéndose a él como "operación especial", dificulta conocer los detalles previos a la decisión. Sin embargo, fuentes cercanas indican que los altos mandos militares rusos, ya sea por ignorancia o temor a contradecir al exagente del KGB, calcularon que la guerra duraría entre cuatro y diez días, tiempo insuficiente para que Ucrania y Occidente organizaran una respuesta efectiva.

Pero este fue solo el primero de varios errores de cálculo monumentales:

  • La dimensión territorial: Ucrania es el segundo país más grande de Europa después de Rusia, lo que dificulta enormemente una invasión con maquinaria pesada como tanques, que se convirtieron en blancos fáciles para drones ucranianos armados.
  • Sobrevaloración del ejército ruso: El Kremlin infravaloró gravemente la capacidad de resistencia del ejército ucraniano, que aunque inferior en soldados y equipamiento, demostró una tenacidad inesperada.
  • Error histórico-cultural: Putin creyó erróneamente que el pueblo ucraniano se sentiría parte de la "Madre Rusia", ignorando traumas históricos como el Holodomor (1923-33), donde entre seis y siete millones de ucranianos murieron de hambre debido a políticas soviéticas.

La resistencia ucraniana: preguntas sin respuesta y crímenes de guerra

Más de 1,450 días después del inicio de la invasión, la sociedad ucraniana sigue preguntándose con amargura: "¿Por qué nos hacen esto?". Esta interrogante surge ante imágenes de civiles ejecutados en la masacre de Bucha (abril 2022), hospitales bombardeados, y uno de los crímenes más aberrantes: el secuestro y traslado forzoso de niños ucranianos a Rusia.

El 17 de marzo de 2023, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra Putin, acusándolo de crímenes de guerra, específicamente por la deportación ilegal de niños desde territorios ocupados. Es la primera vez que este tribunal dicta una orden contra el líder de un país miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.

La determinación ucraniana frente a la superioridad rusa

Según testimonios recogidos por CNN, la mayoría de los ucranianos considera imposible un acuerdo con Moscú. "Es imposible perdonar a Rusia. No vamos a dejar de luchar", asegura Oleksandr Boradochencko, de 72 años, cuyo hijo murió en el frente de Donetsk.

Las encuestas revelan datos contundentes:

  1. Solo el 17.7% de los ucranianos cree que la guerra terminará este año.
  2. El 65% está dispuesto a resistir "todo el tiempo necesario", porcentaje que ha aumentado desde el 62% en septiembre.
  3. Tres de cada cuatro ucranianos creen que cualquier acuerdo sería vulnerado por Rusia, que volvería a atacar cuando lo considere conveniente.

Este invierno ha sido particularmente duro, con temperaturas de -20ºC y bombardeos rusos que dejaron a la población sin luz ni calefacción. Lejos de quebrar la determinación ucraniana, estas condiciones han fortalecido su resistencia.

El costo devastador para Rusia

Las investigaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) estiman que Rusia ha sufrido casi 1.2 millones de muertos y heridos desde el inicio de la invasión a gran escala. Esta cifra supera todas las bajas sufridas por cualquier potencia importante en conflictos posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

A esto se suma el daño económico:

  • Más de 300 mil millones de dólares destinados solo a sostener la maquinaria de guerra.
  • Sanciones internacionales que han aislado económicamente a Rusia.
  • Daños que podrían tardar generaciones en repararse, si es que son reparables.

Putin, al igual que Stalin, parece dispuesto a sacrificar miles de vidas rusas por lo que considera la "victoria final" y la gloria histórica. Mientras tanto, Ucrania enfrenta un paisaje apocalíptico, con entre 500,000 y 600,000 muertos según estimaciones, y una destrucción que marcará al país por décadas.