Pentágono advierte sobre prolongado desminado en el Estrecho de Ormuz tras conflicto con Irán
El Departamento de Defensa de Estados Unidos, conocido como el Pentágono, ha realizado estimaciones preocupantes sobre las operaciones de desminado en el estratégico Estrecho de Ormuz. Según información revelada este miércoles por The Washington Post, estas operaciones no comenzarían hasta que finalice completamente la guerra contra Irán y, una vez iniciadas, podrían extenderse por un período de hasta seis meses.
Impacto económico prolongado y dificultades técnicas
Esta prolongada línea de tiempo significa que la normalización del tráfico marítimo en esta crucial vía de navegación se vería significativamente retrasada, con efectos económicos que podrían persistir hasta casi finales del presente año. Incluso si se alcanzara un acuerdo de paz inminente entre Washington y Teherán, las consecuencias económicas del conflicto seguirían sintiéndose cuando Estados Unidos celebre sus elecciones de medio mandato en noviembre próximo.
Según tres fuentes anónimas citadas por el medio estadounidense, un alto funcionario del Pentágono compartió estas estimaciones durante una sesión informativa celebrada el martes con miembros del Comité de Servicios Armados de la Cámara Baja de Estados Unidos.
Los funcionarios destacaron que el representante del Departamento de Defensa aseguró que Irán podría haber colocado más de una veintena de minas en las aguas del estrecho. Lo que resulta particularmente preocupante es que algunas de estas minas habrían sido colocadas empleando sistemas de control remoto o embarcaciones pequeñas, lo que dificulta enormemente su detección por parte de las fuerzas estadounidenses.
Consecuencias políticas y económicas ampliadas
Los cálculos del Pentágono implican que los efectos disruptivos del conflicto se extenderían mucho más allá del campo de batalla. La economía global ya está experimentando las consecuencias de esta guerra, que se ha vuelto tremendamente impopular incluso entre las bases tradicionalmente partidarias del expresidente Donald Trump.
Esta impopularidad se debe principalmente al enorme gasto militar y al aumento en los precios de los combustibles. Como ejemplo concreto, el petróleo de Texas experimentó un incremento del 3% y cerró en 92.96 dólares, reflejando la volatilidad del mercado energético ante la situación en el Golfo Pérsico.
Paradójicamente, se cree que Irán también podría enfrentar dificultades para localizar muchas de las minas que ha plantado en la zona, lo que añade otra capa de complejidad a las futuras operaciones de desminado.
Panorama diplomático incierto
En el frente diplomático, el expresidente Donald Trump afirmó este miércoles que existe la posibilidad de retomar las negociaciones con el Gobierno iraní en Pakistán el próximo viernes, después de haber prorrogado indefinidamente y de manera unilateral el alto el fuego.
Por su parte, Irán ha respondido que volverá a la mesa de negociación con Estados Unidos únicamente cuando se den las "condiciones necesarias y razonables", al tiempo que aseguró que el país está preparado para defenderse en caso de nuevos ataques.
Esta situación crea un panorama complejo donde las consideraciones militares, económicas y diplomáticas se entrelazan, con el Estrecho de Ormuz como epicentro de una crisis cuyas consecuencias podrían extenderse por muchos meses, independientemente de cuándo cesen formalmente las hostilidades.



