Guatemala e Israel: Una alianza histórica puesta a prueba por el conflicto en Gaza
Guatemala e Israel: alianza histórica en prueba por Gaza

Guatemala e Israel: Una alianza histórica bajo la lupa del conflicto en Gaza

En el bullicioso corazón de la Ciudad de Guatemala, donde el tráfico y el comercio ambulante dominan la Séptima Avenida, un muro custodiado resguarda el templo principal de la comunidad judía en el país centroamericano. La sinagoga Sharei Binyamin, con su imponente tejado blanco que forma la Estrella de David, se erige como símbolo de una relación bilateral única que se remonta a los orígenes del Estado de Israel.

Los cimientos de una relación especial

El vínculo entre Guatemala e Israel comenzó de manera decisiva el 29 de noviembre de 1947, cuando Guatemala fue uno de los 33 países que votaron a favor del Plan de Partición de Palestina en las Naciones Unidas. Este respaldo a la creación del Estado de Israel bajo un sistema de dos Estados marcó el inicio de una alianza que se profundizaría con los años.

"El gobierno de Juan José Arévalo consideraba el genocidio judío entre 1933 y 1945 una gran catástrofe y además creía que había que poner fin al colonialismo británico en Palestina", explica Mauricio Chaulón, historiador de la Universidad de San Carlos de Guatemala. La figura clave fue Jorge García Granados, embajador guatemalteco ante la ONU, cuyo trabajo diplomático fue fundamental para lograr los votos necesarios para la partición.

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El 14 de mayo de 1948, Guatemala se convirtió en el segundo país del mundo en reconocer la existencia del Estado de Israel, solo detrás de Estados Unidos y por delante de la Unión Soviética. "Guatemala estuvo ahí, en el medio, entre las dos potencias mundiales. Reconoció a Israel y, desde entonces, ha tenido un lugar fundamental en la historia moderna del Estado de Israel", afirma Ilan López, director ejecutivo de la comunidad judía guatemalteca.

Consolidación militar y controversia

La relación se fortaleció durante los años más duros del conflicto armado interno de Guatemala. Tras el derrocamiento del gobierno democrático de Jacobo Árbenz en 1954, la cooperación militar se intensificó bajo gobiernos autoritarios alineados con Estados Unidos durante la Guerra Fría.

"Cuando el Gobierno de Jimmy Carter decide ya no dar más ayuda militar a Guatemala, esa ayuda militar de Estados Unidos la sustituye Israel", detalla el historiador Chaulón. Entre 1971 y 1982, Guatemala selló acuerdos con Israel que incluyeron:

  • Venta de armas y municiones
  • Aviones Aravá y helicópteros
  • Sistemas de inteligencia
  • Entrenamiento contrainsurgente

La cooperación alcanzó su punto más intenso durante la jefatura de Estado de Efraín Ríos Montt (1982-1983), uno de los periodos más sangrientos del conflicto interno guatemalteco. Esta etapa añadió un componente religioso a la relación, ya que Ríos Montt y otros miembros de su gobierno provenían del movimiento neopentecostal, generando una identificación ideológica con el Estado de Israel basada en interpretaciones bíblicas.

La comunidad judía en Guatemala

La sinagoga Sharei Binyamin, construida en 1959, resume más de un siglo de presencia judía en Guatemala. "La comunidad judía en Guatemala se fundó como institución hace 110 años, aunque hay evidencia de comunidades judías desde el siglo XVI, cuando escapaban de la Inquisición en España", explica Ilan López.

Pese a que la población judía apenas supera el millar en un país de aproximadamente 18.5 millones de habitantes, mantiene un papel activo en la vida religiosa y política. A diferencia de otras comunidades judías del continente, en Guatemala mantienen intercambios constantes con otros grupos de la sociedad, incluyendo una guardería abierta a niños de cualquier credo.

Sus principales aliados son los cristianos evangélicos, que en Guatemala ya superan a los católicos en número de fieles. "Tenemos una relación sumamente cercana con la Iglesia evangélica, en la que discutimos temas que tenemos en común: valores, la defensa del Estado de Israel, etcétera", asegura López.

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La perspectiva palestina

A pocas calles de la sinagoga, Jamal Hadweh, presidente de la Asociación Palestina Guatemalteca, ofrece una visión diferente. "La comunidad judía aquí trabaja con la Iglesia Evangélica, trabaja para destruir a Palestina, para destruir la imagen de un Estado palestino", afirma cuando se le pregunta sobre el trato con sus homólogos judíos.

Hadweh explica que la comunidad palestina en Guatemala supera las 25,000 personas de varias generaciones, con el primer registro datando de 1882. Estas familias, en su mayoría cristianas de Belén y otras localidades de Cisjordania, están muy integradas en la vida económica del país como empresarios, comerciantes e industriales.

Como cristiano nacido en Tierra Santa, Hadweh critica el apoyo incondicional de los evangélicos al Estado de Israel: "Ellos no van a venir a enseñarme mi religión cuando yo nací donde nació Cristo. Si hoy son cristianos es por la resistencia de mi pueblo a lo largo de siglos, cuidando las iglesias y el patrimonio en Tierra Santa".

El impacto del conflicto en Gaza

El ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023 y el subsiguiente conflicto en Gaza han impregnado el debate público en Guatemala, revelando una marcada polarización social. El apoyo incondicional al gobierno de Benjamin Netanyahu por parte de la extensa comunidad evangélica contrasta con el rechazo frontal de grupos de izquierda y estudiantiles.

Ilán López asegura que la crítica legítima al Estado de Israel "no solamente es aceptada, sino bienvenida" y recuerda que el gobierno de Netanyahu "hoy en día recibe una crítica importante de parte de los propios israelíes". Sin embargo, puntualiza que "cuando se vandaliza el museo, entendemos que se cruza una línea", en referencia a las pintadas sobre Gaza que aparecieron recientemente en las paredes del Museo del Holocausto de la capital.

Desde la perspectiva palestina, Jamal Hadweh se queja de que el gobierno guatemalteco "está comprometido hasta el fondo con Israel, porque tiene mucha presión de la comunidad cristiana y la comunidad sionista". "Guatemala tiene una muy buena amistad con Israel, pero hay cosas que no pueden ser. Si tu amigo está haciendo el mal frente a ti, tienes que pronunciarte", alega.

Relación bilateral actual

Hoy, Guatemala e Israel mantienen una activa agenda de cooperación, reforzada con la puesta en vigor en 2024 de un tratado de libre comercio bilateral. Guatemala exporta principalmente productos agrícolas a Israel, que provee al país centroamericano de tecnología, farmacéuticos y maquinaria, además de brindarle asistencia técnica en recursos hídricos, innovación y seguridad pública.

La relación diplomática ha tenido momentos significativos, como cuando Guatemala trasladó su embajada de Jerusalén a Tel Aviv en 1980, para luego reubicarla nuevamente en Jerusalén en 2018, convirtiéndose en el segundo país después de Estados Unidos en tomar esta decisión polémica.

En un país que acoge a palestinos y judíos desde hace más de un siglo, las diferencias entre ambas comunidades sobre el conflicto que las enfrenta en una tierra lejana parecen difíciles de reconciliar. Ambas partes coinciden, sin embargo, en un punto: consideran que la postura del otro es demasiado extremista, lo que dificulta el diálogo en medio de un contexto internacional cada vez más polarizado.