Conflicto en Medio Oriente: Trump da ultimátum a Irán y guerra impacta a 20 países
Guerra en Medio Oriente: Trump ultimátum a Irán, 20 países afectados

Conflicto en Medio Oriente: Trump da ultimátum a Irán y guerra impacta a 20 países

La escalada del conflicto bélico en Medio Oriente, bajo la presión de Estados Unidos, no solo impacta por el número de países involucrados o las víctimas, sino también por los intereses estratégicos y económicos en juego. Este martes se cumple el plazo establecido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz, bloqueado como parte del conflicto. Sin embargo, Teherán ha rechazado la última propuesta de alto el fuego con Estados Unidos e Israel, apostando por exigir el fin definitivo de la guerra.

Más de 20 países en el centro del conflicto

Hasta ahora son más de 20 países los involucrados en este conflicto, contemplando a atacantes, naciones afectadas y terceros que han manifestado opiniones diplomáticas. El interés de mantener los acuerdos comerciales ante el impacto del cierre del estrecho de Ormuz es crucial, pues por este bloque, de apenas poco más de 30 kilómetros, se conduce diariamente el 20% del petróleo mundial y el 22% del gas natural licuado. La situación alcanzó un punto de no retorno el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos dio inicio a las operaciones tácticas denominadas Epic Fury y Roaring Lion, estableciendo un punto de quiebre en el conflicto.

En ese contexto, el líder Supremo de Irán, Alí Jameneí, falleció a los 86 años tras un bombardeo conjunto entre Estados Unidos e Israel contra su residencia en Teherán. De acuerdo con fuentes y agencias internacionales, suman más de mil ataques dirigidos tanto al territorio iraní como a objetivos estratégicos de Hezbollah en el sur de Líbano y Beirut. La respuesta de Teherán ha sido inmediata, activando una contraofensiva que alcanzó a doce países en apenas cinco días.

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Países afectados y represalias iraníes

Utilizando una combinación de drones y misiles balísticos, Irán ha golpeado no solo a Israel, sino también a diversas naciones que albergan bases militares estadounidenses o que mantienen una alineación estratégica con Washington. Entre los países más afectados por la represalia iraní se encuentran los Emiratos Árabes Unidos y Catar. En Dubái, se han reportado impactos en hoteles de lujo y centros estratégicos con víctimas mortales. También se registró un ataque a las instalaciones de QatarEnergy, que obligó a suspender la producción de gas natural licuado.

Otros países como Arabia Saudita, Bahréin y Kuwait también han sufrido bombardeos en aeropuertos, refinerías y bases navales, mientras las defensas de Kuwait derribaron accidentalmente tres aviones de combate estadounidenses durante un enfrentamiento registrado dentro del conflicto. Según los registros internacionales, Azerbaiyán reportó ataques cerca de centros educativos, mientras que fragmentos de proyectiles interceptados cayeron en territorio turco. En el Mediterráneo, la base aérea británica de Akrotiri, en Chipre, fue blanco de drones lanzados presuntamente desde el Líbano.

Papel de las potencias globales

Ante esta situación, potencias como Reino Unido, Francia, España e Italia han movilizado recursos navales de gran envergadura para proteger sus intereses en el Golfo y asegurar la estabilidad de sus aliados, aunque todavía sin reaccionar de manera directa. Mientras el llamado eje de resistencia, integrado por las milicias de Hezbollah y los Hutíes de Yemen, refuerza la posición iraní, potencias como Rusia y China han manifestado su rechazo a las acciones de Estados Unidos e Israel, brindando un respaldo diplomático clave a Teherán.

Con países neutrales como Omán sufriendo ataques en sus puertos y Jordania interceptando misiles en su espacio aéreo, la región se encuentra en incertidumbre ante las decisiones que se puedan tomar en las próximas horas. Donald Trump ha insistido en que el plazo, que se cumple el día de hoy, es definitivo, y de no concretarse, ordenará la destrucción de infraestructura clave. En su molestia con el Gobierno iraní afirmó que el país pagara un alto precio.

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Impacto humano y económico

El conflicto bélico registrado en el Medio Oriente se ha convertido en una guerra que ha cobrado centenares de vidas, además de los estragos físicos o económicos. Tan solo entre el 28 de febrero, fecha en el que inició la escalada de la violencia, y mediados de marzo, el conflicto había cobrado la vida de por lo menos mil 500 personas, según las estimaciones más cercanas hechas hasta entonces por medios de comunicación y agencias internacionales.

Según los conteos, Irán se ubica en el primer lugar con más fallecimientos, con alrededor de mil 300, y cerca de 200 vidas más se han perdido en el Líbano bajo los bombardeos israelíes. Las cifras hablan de que, hasta entonces, se tenían al menos 11 víctimas en Israel por las represalias de Teherán en ciudades como Tel Aviv, y tres muertes más en los Emiratos Árabes Unidos tras los impactos en su infraestructura civil.

Esta guerra alcanza al mercado comercial, especialmente al sector de combustibles, donde el mercado petrolero vive una jornada de alta volatilidad, marcada principalmente por la incertidumbre derivada del conflicto bélico. Los precios del barril del petróleo han sido considerados como críticos, al haber superado en días recientes la barrera de los 110 dólares por barril de crudo. La razón principal fue el cierre, por parte de Irán, del estrecho de Ormuz, donde se mueve cerca del 20% del petróleo a nivel mundial.

Actualmente, el estrecho se encuentra prácticamente bloqueado o bajo un riesgo extremo de navegación debido a los enfrentamientos entre la coalición liderada por Estados Unidos e Irán, obligando a los refinadores a buscar crudo en otras regiones, disparando la demanda y el precio de esos barriles. Aunque Donald Trump lanzó un ultimátum a Teherán exigiendo la reapertura inmediata de Ormuz y un acuerdo para frenar la guerra, amenazando con llevar el infierno a la infraestructura iraní si no acceden, hasta este lunes Irán no había accedido, poniendo en riesgo los suministros disponibles a nivel internacional.