Hamás califica de "nula" la designación israelí de zonas de Cisjordania como propiedad estatal
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha emitido una fuerte denuncia este domingo contra la decisión del gobierno israelí de designar extensas áreas de Cisjordania como "propiedad del Estado". En un comunicado oficial, el grupo palestino ha tachado esta medida como un intento claro de "robar y judeizar" los territorios palestinos que se encuentran bajo ocupación, argumentando que busca imponer por la fuerza asentamientos y cambios demográficos en la región.
Una violación flagrante del derecho internacional
Hamás ha subrayado que esta iniciativa constituye una violación flagrante del Derecho Internacional y de las resoluciones de las Naciones Unidas, sosteniendo que carece de cualquier valor legal. El movimiento islamista ha asegurado que la resistencia del pueblo palestino será un obstáculo insuperable para cualquier intento de anexión, desplazamiento forzado o alteración del estatus de estos territorios en disputa.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, se ha sumado a las críticas, definiendo la medida como una anexión "de facto" y advirtiendo que representa una peligrosa escalada en el conflicto. Abbas ha remarcado que esta acción no otorgará legitimidad alguna a la ocupación israelí y vulnera principios fundamentales del derecho humanitario.
Reacciones internacionales y justificación israelí
La condena no se ha limitado a las autoridades palestinas. Gobiernos como los de Qatar, Turquía, Jordania y Egipto han expresado su rechazo, destacando que la decisión israelí socava los derechos del pueblo palestino y contradice normas internacionales, incluyendo el Cuarto Convenio de Ginebra y resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, como la 2334. Egipto ha recordado además el dictamen de la Corte Internacional de Justicia de 2024, que declaró ilegal la política de asentamientos de Israel.
Desde el lado israelí, los ministros de Finanzas, Bezalel Smotrich; de Justicia, Yariv Levin; y de Defensa, Israel Katz, han sido los impulsores de esta iniciativa. Según el Ministerio de Exteriores israelí, la medida responde a los "procedimientos de asentamiento ilegales" promovidos por la Autoridad Palestina en la Zona C de Cisjordania, bajo control exclusivo israelí. El plan incluye el registro de vastas áreas como propiedad estatal, un proceso no realizado en décadas, con el objetivo declarado de regular explotaciones agrícolas y aclarar el estatus legal de terrenos en disputa.
Este episodio marca un nuevo capítulo de tensión en el prolongado conflicto palestino-israelí, con implicaciones significativas para la estabilidad regional y los esfuerzos de paz. La comunidad internacional observa con preocupación cómo estas acciones podrían intensificar las hostilidades y dificultar aún más la búsqueda de una solución negociada.



