Irán responde con ataque masivo de misiles contra Israel y bases estadounidenses
La tensión en Medio Oriente escaló dramáticamente este domingo cuando Irán lanzó un ataque masivo con misiles y drones contra territorio israelí y bases militares de Estados Unidos en la región. Esta acción representa una respuesta directa al ataque aéreo israelí ocurrido el pasado 1 de abril en Damasco, Siria, que resultó en la muerte de siete miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluyendo a dos comandantes de alto rango.
Detalles del ataque iraní
Según reportes de inteligencia y fuentes militares, el ataque iraní involucró más de 300 misiles y drones dirigidos hacia múltiples objetivos. La mayoría de estos proyectiles fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea israelíes y estadounidenses, aunque se reportaron algunos impactos menores en instalaciones militares. El portavoz del gobierno iraní confirmó la operación, declarando que se trataba de una respuesta legítima a la agresión israelí y advirtió que cualquier represalia resultaría en una respuesta aún más contundente.
Contexto del conflicto
El ataque israelí en Damasco, que desencadenó esta nueva escalada, fue justificado por Tel Aviv como una acción preventiva contra amenazas terroristas provenientes de Irán. Sin embargo, Teherán lo calificó como un acto de agresión flagrante que violó la soberanía siria y el derecho internacional. Esta confrontación ocurre en un momento de alta tensión regional, con conflictos en curso en Gaza y el Líbano, donde grupos aliados de Irán, como Hezbolá, han incrementado sus hostilidades contra Israel.
Reacciones internacionales y consecuencias
La comunidad internacional ha expresado grave preocupación por el riesgo de una guerra a gran escala. Estados Unidos, que mantiene tropas en la región, ha reiterado su apoyo inquebrantable a Israel y ha advertido a Irán sobre las consecuencias de futuras agresiones. Mientras tanto, la Organización de las Naciones Unidas ha convocado una reunión de emergencia para discutir la crisis. Analistas advierten que este enfrentamiento podría desestabilizar aún más la región y afectar los mercados globales de energía, dada la importancia estratégica del Golfo Pérsico.
