Irán responde con firmeza a declaraciones de Estados Unidos sobre su líder supremo
El gobierno de Irán ha emitido una respuesta contundente a las recientes declaraciones del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien afirmó que el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, estaba herido y posiblemente desfigurado. En una entrevista exclusiva con la cadena de noticias MS Now, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, desmintió categóricamente estas acusaciones y aseguró que Jamenei se encuentra en perfecto estado de salud.
Desmentido oficial y defensa del sistema político iraní
Abás Araqchí subrayó que el nuevo líder supremo no tiene ningún problema y está cumpliendo con sus deberes constitucionales de manera efectiva. "Seguramente verán pronto que no hay ningún problema con el nuevo líder supremo. Envió su mensaje ayer y cumplirá con sus responsabilidades. Está actuando de acuerdo con la Constitución y continuará haciéndolo", declaró el ministro iraní. Además, defendió la solidez del sistema político de la República Islámica, argumentando que no depende de individuos específicos, sino que está profundamente arraigado en la sociedad.
El ministro restó credibilidad a las afirmaciones de Hegseth, señalando que Estados Unidos ha hecho numerosas acusaciones infundadas en el pasado. "Ayer dijeron que todas las autoridades iraníes están en búnkeres, mientras que el mundo entero pudo ver a nuestro presidente y al presidente del Parlamento en funciones", añadió Araqchí, enfatizando la falta de veracidad en estas declaraciones.
Relaciones estratégicas y contexto del conflicto
Al ser cuestionado sobre una posible ayuda de Rusia o China a la inteligencia iraní, Araqchí reconoció que ambos países son socios estratégicos de Irán. "Hemos mantenido una estrecha cooperación en el pasado, la cual continúa, incluyendo la cooperación militar", sostuvo, aunque se negó a entrar en detalles específicos sobre este tema.
El representante iraní también quiso dejar claro que el conflicto actual no fue iniciado por su país. "Esta es una guerra impuesta contra nosotros. Fue un acto de agresión no provocado, injustificado e ilegal, y solo nos estamos defendiendo", afirmó, destacando la postura defensiva de Irán en medio de las tensiones internacionales.
En resumen, las declaraciones de Araqchí buscan tranquilizar a la comunidad internacional y reforzar la imagen de estabilidad y fortaleza del liderazgo iraní, frente a lo que describió como campañas de desinformación por parte de Estados Unidos.



