Irán desmiente categóricamente rumores sobre el estado de salud de su nuevo líder supremo
En un intento por acallar las especulaciones internacionales, el ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, Abás Araqchí, salió al frente este sábado para garantizar que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, se encuentra en perfectas condiciones de salud y que pronto hará una aparición pública. Estas declaraciones responden directamente a las afirmaciones del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien había sugerido que Jamenei podría estar herido e incluso desfigurado.
Afirmaciones contundentes desde Teherán
Durante una entrevista exclusiva con la cadena de noticias MS Now, Araqchí fue enfático al señalar: "Seguramente verán pronto, supongo, que no hay ningún problema con el nuevo líder supremo. Envió su mensaje ayer y cumplirá con sus deberes. Está cumpliendo con sus deberes de acuerdo con la Constitución y continuará haciéndolo". El canciller iraní aprovechó la oportunidad para subrayar la solidez institucional de su país, argumentando que el sistema político no depende de individuos específicos.
"Creo que a estas alturas debería haber quedado claro y debería ser de conocimiento público que nuestro sistema está muy arraigado en la sociedad", manifestó Araqchí. "La República Islámica es un sistema que no depende de ningún individuo ni de ningún grupo de personas. Está bien establecido", añadió con firmeza.
Desacreditando las acusaciones estadounidenses
El funcionario iraní restó toda credibilidad a las declaraciones de Hegseth, catalogándolas como parte de una serie de afirmaciones infundadas. "Bueno, han hecho muchas afirmaciones de este tipo. El viernes dijeron que todas las autoridades iraníes están en los búnkeres. Al mismo tiempo, el mundo entero vio a nuestro presidente, al presidente del Parlamento, a todos", recordó Araqchí. "Hay muchas acusaciones de ese tipo", concluyó, insinuando un patrón de desinformación.
Relaciones estratégicas y contexto del conflicto
Al ser interrogado sobre una posible ayuda de Rusia o China a la inteligencia iraní –una insinuación que había hecho el propio presidente estadounidense, Donald Trump–, Araqchí reconoció que ambos países son "socios estratégicos". "Hemos mantenido una estrecha cooperación en el pasado, la cual continúa, incluyendo la cooperación militar", sostuvo, aunque se abstuvo de entrar en detalles específicos sobre la naturaleza de dicha colaboración.
Finalmente, el representante iraní quiso dejar absolutamente claro que el conflicto actual no fue iniciado por su nación. "Esta es una guerra impuesta contra nosotros. Nosotros no comenzamos esta guerra. Fue un acto de agresión no provocado, injustificado e ilegal contra nosotros, y solo nos estamos defendiendo", afirmó con contundencia, delineando la postura oficial de Teherán frente a las tensiones internacionales.
