El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, emitió una declaración contundente en la que advirtió que los enemigos de su país morirán "en las aguas más profundas" del Golfo Pérsico. La declaración, publicada con motivo del Día Nacional del Golfo Pérsico, celebrado cada 30 de abril, acusa a Estados Unidos de ser el principal factor de inestabilidad en la región.
Una nueva era en el Golfo Pérsico
Khamenei afirmó que, tras la reciente movilización militar en el Estrecho de Ormuz, se vislumbra una nueva era para el Golfo Pérsico. "Dos meses después de la mayor movilización militar y agresión de las potencias arrogantes en la región y la humillante derrota de Estados Unidos, comienza una nueva etapa", señaló el líder iraní. Según Khamenei, la influencia extranjera enfrenta un declive irreversible.
Soberanía nacional y resistencia histórica
El líder supremo reivindicó el Día Nacional del Golfo Pérsico como un símbolo de soberanía nacional, recordando victorias históricas como la expulsión de los portugueses y la resistencia frente al colonialismo neerlandés y británico. "Desde la expulsión de los portugueses y la liberación del Estrecho de Ormuz, hasta la resistencia al colonialismo neerlandés y el heroico enfrentamiento al colonialismo británico, la Revolución Islámica marcó un punto de inflexión crucial", afirmó.
Críticas a la presencia estadounidense
Khamenei enfatizó que la presencia de Estados Unidos en el Golfo Pérsico es el principal factor de inestabilidad. "Sus bases ni siquiera tienen la capacidad de protegerse a sí mismas, así que ¿cómo van a proteger a los demás?", cuestionó. En los últimos sesenta días, los habitantes del sur de Irán han sido testigos de la resistencia de las fuerzas navales y de la Guardia Revolucionaria, según el líder supremo.
Contradicciones con la realidad económica
La declaración también buscó consolidar la narrativa de que los avances científicos y militares forman parte de la identidad contemporánea de Irán. "Todo el pueblo iraní considera su identidad y sus capacidades científicas, industriales y tecnológicas, desde la nanotecnología y la biología hasta la energía nuclear y los misiles, un tesoro nacional que debe protegerse", expresó. Sin embargo, el discurso contrasta con los reportes sobre las decisiones de emergencia que ha debido tomar el gobierno iraní, como la detención de exportaciones de acero debido a los daños en fábricas y al bloqueo militar estadounidense en los puertos. La industria petrolera se encuentra al borde del colapso por la falta de capacidad de almacenamiento, reflejando la tensión entre la narrativa oficial y la crisis económica que atraviesa el país.



