Líbano Ordena Desarme de Hezbolá Tras Mortífero Ataque Israelí en Beirut
El temor de una escalada regional en Oriente Medio se materializó dramáticamente en la madrugada de este lunes, cuando un ataque aéreo israelí impactó el sur de Beirut, dejando un saldo trágico de al menos 31 personas fallecidas y 140 heridas. El edificio atacado, ubicado en un feudo chiita, mostraba en una pared contigua la imagen de Hasán Nasralá, líder de Hezbolá asesinado por Israel en 2025, simbolizando la profundidad del conflicto.
Respuesta Gubernamental: Prohibición y Desarme de Hezbolá
Horas después del ataque, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, anunció medidas drásticas contra el grupo chií Hezbolá. "Vamos a bloquear inmediatamente todas las actividades militares y de seguridad de Hezbulá al considerarlas ilegales", declaró en una rueda de prensa. El dirigente suní detalló que el gobierno obligará a la entrega de armas al Estado libanés y limitará la acción del grupo a marcos políticos constitucionales.
Salam condenó el ataque previo de Hezbolá contra instalaciones militares en el norte de Israel, el cual justificó como respuesta al asesinato del líder iraní Ali Jameneí y a los continuos bombardeos israelíes. Enfatizó que las decisiones sobre guerra y paz son exclusivas del Estado libanés e instó a países socios a ayudar a detener los ataques israelíes de forma permanente.
Ofensiva Israelí y Consecuencias Humanitarias
Israel respondió al ataque de Hezbolá con una intensa campaña de bombardeos que afectó el sur del Líbano, el Valle de la Bekaa y los suburbios meridionales de Beirut, conocidos como Dahye. Estas acciones, aún en curso, han provocado una ola masiva de desplazamientos desde las regiones impactadas, agravando la crisis humanitaria.
Según fuentes israelíes, entre las víctimas del ataque en Beirut se encuentra Husein Mekled, jefe de inteligencia de Hezbolá, lo que subraya el carácter estratégico de la operación. Este incidente marca un punto crítico en las tensiones entre Israel y grupos proiraníes en la región.
Antecedentes y Desafíos del Desarme
El verano pasado, el gobierno libanés aprobó un plan para desarmar a Hezbolá tras la última guerra con Israel, que concluyó con un alto el fuego en noviembre de 2024. A finales de ese año, se completó con éxito la primera fase del desarme en zonas fronterizas, pero las etapas posteriores enfrentan la oposición de Hezbolá, que ve la entrega de armamento como una concesión inaceptable a Israel.
Este nuevo episodio de violencia no solo evidencia la fragilidad del cese al fuego de 2024, sino que también amenaza con expandir el conflicto más allá de las fronteras libanesas, involucrando a actores regionales como Irán y Estados Unidos. La comunidad internacional observa con preocupación mientras Líbano intenta navegar entre presiones internas y externas para restaurar la estabilidad.
