Lula rechaza nueva Guerra Fría y exige igualdad soberana antes de reunión con Trump
Lula rechaza Guerra Fría y exige igualdad antes de reunión con Trump

Lula fija postura diplomática firme antes de encuentro clave con Trump

Desde Nueva Delhi, India, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, envió un mensaje contundente previo a su reunión programada con el mandatario estadounidense, Donald Trump. Lula declaró que Brasil rechaza categóricamente una nueva Guerra Fría y exige un trato basado en la igualdad soberana entre las naciones.

Críticas a la política comercial y llamado a la paz

En el cierre de una gira estratégica de tres días por la India, Lula, de 79 años, expresó su malestar por las formas en que se ha manejado la política comercial internacional. Criticó abiertamente la imposición unilateral de aranceles, señalando que "nos enteramos de ellos por Twitter", en referencia a la plataforma X. Contrastó este enfoque, que calificó de autoritario, con la política de iguales que ha consolidado con socios como el primer ministro indio, Narendra Modi.

Lula, quien viajará a Estados Unidos la primera semana de marzo, se mostró optimista sobre la relación bilateral, aunque evitó comentar en profundidad el fallo de la Corte Suprema que anuló varios gravámenes generalizados de Trump. Confía en que el respeto mutuo puede llevar a una posición mejorada, afirmando que "el mundo necesita tranquilidad, no turbulencia. Necesita paz".

Agenda de los BRICS y prioridades para la reunión en la Casa Blanca

Durante su estancia en la India, Lula firmó acuerdos clave sobre minerales críticos y tierras raras, un sector donde Brasil e India buscan dejar de ser meros exportadores de materia prima. Este movimiento se enmarca en la competencia global por la transición energética. Lula advirtió que no permitirá la explotación de recursos como en el pasado, cuando se enviaban materias primas al exterior para luego comprar productos manufacturados.

Como líder fundador del bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), Lula reafirmó la importancia de fortalecer instituciones multilaterales que den voz al Sur Global. Insistió en la urgencia de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU para incluir a naciones como Brasil, India y México, argumentando que solo así se podrán abordar efectivamente crisis en Gaza, Ucrania y Venezuela.

Para la reunión en la Casa Blanca, Lula aseguró que "no hay nada prohibido" en la agenda, la cual abarca cuatro frentes principales:

  • Comercio e inversión: Recuperar la inversión estadounidense en Brasil, que según Lula ha desaparecido en gran medida.
  • Migración: Abordar la situación de miles de brasileños radicados en Estados Unidos ante las políticas migratorias de Trump.
  • Colaboración académica: Establecer alianzas entre universidades y fomentar el desarrollo tecnológico.
  • Soberanía de recursos: Cooperar en minerales estratégicos bajo un nuevo esquema de valor agregado.

Contexto histórico y expectativas futuras

El encuentro de marzo será el segundo entre ambos líderes, tras su reunión en Malasia en octubre pasado, la cual logró desactivar un arancel del 40% a las exportaciones brasileñas. Lula espera que esta nueva cumbre consolide una relación "altamente respetuosa", donde la soberanía de las naciones en desarrollo no sea moneda de cambio en las tensiones geopolíticas de las potencias.

Con el peso de representar a la mayor economía de Sudamérica y a un actor clave en los BRICS, Lula subrayó que el mundo no resistirá un retorno a las lógicas de bloques enfrentados. Su prioridad, reiteró, son las relaciones paritarias, no las basadas en la subordinación, marcando así una postura diplomática clara de cara a las negociaciones venideras.