México formaliza queja ante organismo internacional por visita de activista cubana
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha enviado una nota diplomática formal a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para expresar su descontento por la visita no notificada de la comisionada cubana Rosa María Payá Acevedo al territorio mexicano. Este movimiento diplomático ocurre horas después de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestara públicamente su desacuerdo con la presencia de la activista opositora al gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Cuestionamientos a la imparcialidad de la comisionada
En su comunicación oficial, la Cancillería mexicana no solo reclamó la falta de notificación sobre el viaje de Payá, sino que también cuestionó la compatibilidad de su participación en eventos críticos hacia el gobierno cubano con sus responsabilidades como comisionada de la CIDH. La SRE argumentó que dicha participación podría "afectar su independencia o imparcialidad" en el ejercicio de sus funciones.
La dependencia gubernamental enfatizó que su relación con los organismos regionales debe fundamentarse en el "diálogo, la cooperación y el respeto a las normas y prácticas diplomáticas", elementos que considera fueron vulnerados en este caso particular.
Contexto de la visita polémica
La presencia de Rosa María Payá en México ha generado malestar en sectores de la izquierda mexicana, incluyendo una destacada cobertura en el periódico La Jornada, que dedicó su portada al tema. Según información publicada por este medio, la activista cubana participó el pasado 22 de enero en el foro "Cuba y América Latina, seis décadas de autoritarismo", organizado por la Universidad de la Libertad, institución educativa fundada por el empresario Ricardo Salinas Pliego.
La Cancillería destacó en su comunicado que, aunque Payá goza de inmunidad diplomática como comisionada de la CIDH, el organismo internacional tiene establecida la práctica de informar a los gobiernos sobre visitas oficiales o privadas de sus agentes, así como sobre las actividades que planean realizar en territorio nacional.
Antecedentes políticos de la comisionada
La SRE recordó en su pronunciamiento que la candidatura de Rosa María Payá para integrar la CIDH fue impulsada activamente por la administración estadounidense de Donald Trump, contando con el respaldo del entonces secretario de Estado, Marco Rubio. Este antecedente político añade una capa adicional de complejidad a las tensiones diplomáticas generadas por su visita a México.
En su nota diplomática, la Cancillería reiteró formalmente que "las y los comisionados deben ceñirse a la práctica institucional establecida" por la CIDH, refiriéndose específicamente a los protocolos de notificación a gobiernos anfitriones.
Posición presidencial sobre el conflicto
Previamente a la acción diplomática de la SRE, la presidenta Claudia Sheinbaum había expresado su descontento respecto a la presencia de la comisionada cubana en México. La mandataria recalcó que, si Payá visitaba el país en representación de la CIDH, "no debió militar a favor o en contra de una causa" política específica.
No obstante, Sheinbaum aclaró que su gobierno no permitiría que esta controversia escalara a mayores tensiones diplomáticas, manteniendo una postura de contención a pesar del desacuerdo manifestado tanto por la presidencia como por la Cancillería mexicana.