Explosiones Estremecen Kabul en Medio de Escalada Militar con Pakistán
La capital afgana, Kabul, fue sacudida por fuertes explosiones durante las primeras horas de la madrugada, en un episodio que marca una peligrosa escalada en las tensiones militares entre Afganistán y Pakistán. Los estallidos, registrados aproximadamente a la 1:50 horas, fueron acompañados por el sobrevuelo de aviones de combate, según informes de autoridades locales y testigos presenciales citados en diversos medios.
Contexto del Conflicto Fronterizo
Este intercambio de ataques aéreos y terrestres ocurre después de que fuerzas afganas lanzaran una ofensiva significativa contra posiciones militares paquistaníes ubicadas en la línea fronteriza común. Esta acción fue descrita como una respuesta directa a bombardeos previos que habían sido atribuidos a Islamabad, capital de Pakistán. La situación se ha intensificado rápidamente en los últimos días, generando una serie de acusaciones cruzadas entre ambos gobiernos sobre el número de bajas y el control de puestos estratégicos.
Impacto en la Capital y Declaraciones Contradictorias
Las explosiones en Kabul fueron de tal magnitud que, según reportes, lograron sacudir viviendas en múltiples sectores de la ciudad, despertando a residentes y creando un clima de incertidumbre y temor. En paralelo a estos eventos, el ejército afgano ha hecho declaraciones afirmando haber capturado varios puestos militares paquistaníes en zonas fronterizas, además de haber tomado prisioneros a un número no especificado de soldados enemigos durante su operación ofensiva.
Por su parte, Pakistán ha rechazado categóricamente estas afirmaciones, negando cualquier captura de sus efectivos y asegurando, en cambio, haber causado numerosas bajas en el bando afgano. Las autoridades paquistaníes han calificado los ataques iniciales como "fuego no provocado" y han reiterado su determinación de responder con firmeza para proteger lo que describen como su integridad territorial. Este contexto está marcado por la histórica y compleja disputa en torno a la Línea Durand, una frontera controvertida que ha sido fuente de tensiones por décadas.
La situación sigue siendo fluida, con ambos países movilizando recursos y reforzando sus posiciones en la región fronteriza. Observadores internacionales expresan preocupación por una posible escalada mayor que podría desestabilizar aún más la ya frágil seguridad en el área, afectando a civiles y complicando los esfuerzos de reconstrucción en Afganistán.
