Perú: Una década de inestabilidad con ocho presidentes en el poder
La designación de José María Balcázar como presidente interino de Perú el 18 de febrero marca un hito sombrío: el país suma ocho mandatarios en la última década, evidenciando una profunda crisis política que ha convertido a la nación en una auténtica "fábrica de presidentes". Con 60 votos a favor en el Congreso, Balcázar, un congresista de izquierda de 83 años, juró el cargo y gobernará hasta el 28 de julio, tras las elecciones presidenciales previstas para el 12 de abril.
Destitución y designación en un contexto de inestabilidad
El nombramiento de Balcázar ocurrió apenas un día después de que el Congreso peruano destituyera, con 75 votos, al presidente interino José Jeri, acusado de inconducta en sus funciones y falta de idoneidad para el cargo en un rápido juicio político. Esta sucesión refleja una inestabilidad crónica que ha caracterizado a Perú desde 2016, cuando comenzó un choque entre los poderes Legislativo y Ejecutivo que persiste por falta de consenso, según reportes de AFP.
Cronología de una crisis política sin fin
La década turbulenta se inició con el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, quien asumió en 2016 pero renunció en marzo de 2018 tras presiones del Congreso, dominado por el fujimorismo, en medio del escándalo de Odebrecht. Le sucedió Martín Vizcarra, destituido en noviembre de 2020 por "incapacidad moral permanente". Manuel Merino gobernó solo cinco días antes de renunciar por protestas violentas, mientras que Francisco Sagasti fue el único en completar su interinato de ocho meses hasta 2021.
En 2021, Pedro Castillo ganó las elecciones, pero fue destituido en diciembre de 2022 por intentar disolver el Congreso, lo que desató protestas con medio centenar de muertos. Su vicepresidenta, Dina Boluarte, asumió como primera mujer mandataria, pero fue removida en octubre de 2025 por incapacidad en medio de protestas por inseguridad. De los ocho presidentes, cuatro fueron destituidos por el Congreso, dos renunciaron anticipadamente y solo uno terminó su mandato.
Implicaciones y perspectivas futuras
Esta sucesión de mandatarios subraya una fractura política profunda en Perú, donde el Congreso ha ejercido un poder significativo para remover presidentes, generando incertidumbre y desconfianza institucional. La designación de Balcázar, aunque temporal, no garantiza una solución duradera, ya que las elecciones de abril podrían reavivar tensiones si no se logran acuerdos entre las fuerzas políticas. La "fábrica de presidentes" peruana sigue operando, con el país anhelando estabilidad tras una década de convulsión.