Senadores ratifican a Roberto Velasco Álvarez como nuevo titular de la Cancillería
Con una votación dividida que refleja las tensiones políticas actuales, el pleno del Senado de la República confirmó este miércoles el nombramiento de Roberto Velasco Álvarez como nuevo secretario de Relaciones Exteriores. La decisión se tomó con 81 votos a favor y 30 en contra, provenientes principalmente de legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) y del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quienes manifestaron profundas reservas sobre las circunstancias que rodean esta designación.
Protesta en medio de cuestionamientos
En una sesión marcada por el debate intenso, Velasco Álvarez rindió protesta como nuevo canciller de México, sucediendo en el cargo a Juan Ramón de la Fuente. El momento estuvo precedido por duras críticas de la oposición, particularmente enfocadas en la postura del gobierno mexicano frente al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU.
Previamente, durante su comparecencia en comisiones, el ahora canciller delineó los principios que guiarán su gestión:
- Mantener la relación con Estados Unidos bajo el principio de "cooperación sin subordinación"
- Dialogar "con base en principios, no en coyunturas" especialmente con la nación vecina
- Continuar las acciones coordinadas contra el tráfico de armas y drogas
- Respaldar la revisión del T-MEC como instrumento clave para el crecimiento económico
- Impulsar una agenda migratoria regional basada en el respeto a los derechos humanos
La oposición cuestiona el contexto de la designación
Los senadores del PAN y PRI expresaron un rechazo contundente al nombramiento propuesto por la titular del Ejecutivo federal. Francisco Ramírez Acuña, representante panista, advirtió que esta ratificación no puede analizarse de manera aislada del contexto actual de la política exterior mexicana.
"Ratificar este nombramiento en las condiciones actuales implicaría avalar una política exterior que evade responsabilidades, que minimiza señalamientos internacionales y que no actúa a la altura de los desafíos globales que hoy enfrenta México", afirmó el legislador durante su intervención.
Ramírez Acuña calificó como "gravísimo" el pronunciamiento del gobierno mexicano al rechazar y descalificar el informe de la ONU que señala indicios de desapariciones forzadas generalizadas o sistemáticas en el país. Según su perspectiva, esta postura pone en entredicho la credibilidad del Estado mexicano ante la comunidad internacional y, especialmente, frente a las víctimas.
Por su parte, la senadora priista Karla Toledo manifestó que México necesita actuar con carácter, determinación y estrategia, en lugar de continuar "administrando inercias" y reaccionando de forma tardía a los desafíos internacionales.
"En el PRI lo decimos con mucho respeto, pero con mucha firmeza, no vamos a repartir cheques en blanco, queremos una política exterior que fortalezca la relación con Estados Unidos, que actúe con seriedad ante el sistema multilateral, que reconozca los problemas del país y que esté a la altura de México", advirtió Toledo desde la tribuna.
Defensa del nombramiento y visión de futuro
En contraste con las críticas opositoras, Alejandro Murat, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, defendió con firmeza el nombramiento de Velasco Álvarez. El legislador recordó que el país enfrenta una etapa compleja de reconfiguración global marcada por múltiples desafíos:
- Tensiones geopolíticas crecientes
- Presiones comerciales internacionales
- Endurecimiento de políticas migratorias
- Conflictos armados en diversas regiones
- Crisis climática con impactos globales
Murat enfatizó que este contexto exige una Cancillería firme, estratégica y con visión de Estado, atributos que, según su evaluación, Velasco Álvarez posee en la medida necesaria para enfrentar los retos que se avecinan.
El nuevo canciller, por su parte, destacó que la relación con Estados Unidos seguirá siendo prioritaria debido a la profunda integración económica, la frontera compartida y los múltiples temas de agenda común. Sin embargo, advirtió con realismo que "existirán diferencias naturales entre países soberanos", marcando así los límites de la cooperación bilateral.
La ratificación de Velasco Álvarez cierra un capítulo de transición en la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero abre uno nuevo de expectativas y desafíos para la política exterior mexicana en un mundo cada vez más complejo e interconectado.



