El ataque militar conjunto desata una ola de pronunciamientos globales
El ataque lanzado este sábado por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní ha generado una intensa reacción internacional, con posiciones que oscilan entre el respaldo explícito y la condena rotunda, todas marcadas por una profunda preocupación ante el riesgo de una escalada militar en la región de Oriente Medio.
Irán promete respuesta firme y Rusia denuncia "peligrosa aventura"
El ministerio de Relaciones Exteriores de Irán respondió de inmediato al ataque, prometiendo que su país "responderá con firmeza" a las acciones estadounidenses e israelíes. La televisión estatal iraní confirmó lo que describió como una "agresión aérea del régimen sionista".
Por su parte, Rusia denunció los ataques como una "peligrosa aventura" que amenaza a Oriente Medio con una "catástrofe". La cancillería rusa emitió un comunicado señalando que "las intenciones de los agresores son claras y fueron formuladas abiertamente: destruir el orden constitucional y el gobierno de un Estado que les resulta indeseable".
El expresidente y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvédev, fue más contundente al afirmar que Estados Unidos ha mostrado su "verdadero rostro" con estos ataques, calificando las negociaciones previas con Irán como "una operación de encubrimiento".
Posiciones europeas: llamados a la moderación y protección de civiles
La Unión Europea, a través de una declaración conjunta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, pidió a "todas las partes que ejerzan la máxima moderación" y protejan a la población civil, respetando plenamente el derecho internacional.
España adoptó una postura más crítica, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rechazando "la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel" que considera "supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil". Sánchez también rechazó las acciones del régimen iraní y exigió "la desescalada inmediata".
Francia priorizó la protección de sus ciudadanos y fuerzas en la región, mientras que el Reino Unido expresó su preocupación por una posible degeneración del conflicto, afirmando que "disponemos de una serie de capacidades defensivas en la región" y están preparados para proteger sus intereses.
Preocupación global por escalada y estabilidad regional
Países de diversas regiones expresaron su inquietud:
- Líbano: Su primer ministro, Nawaf Salam, afirmó que no aceptará verse "arrastrado" al conflicto con Irán.
- Suecia: La ministra de Relaciones Exteriores, Maria Malmer Stenergard, llamó a "la moderación" en una región "ya de por sí tensa".
- Noruega: El ministro de Relaciones Exteriores, Espen Barth Eide, expresó estar "profundamente preocupado" por la posibilidad de una nueva guerra a gran escala en Oriente Medio.
- Corea del Sur: Exhortó a todas las partes a desplegar "todos los esfuerzos posibles para apaciguar las tensiones".
Apoyos y advertencias desde otras latitudes
Australia respaldó explícitamente la acción estadounidense, con el primer ministro Anthony Albanese afirmando que "apoyamos la acción de Estados Unidos para impedir que Irán obtenga un arma nuclear".
La Unión Africana hizo un llamado a la "moderación, a una desescalada urgente y a un diálogo sostenido", advirtiendo que "cualquier nueva escalada corre el riesgo de agravar la inestabilidad mundial" con graves consecuencias para los mercados energéticos y la seguridad alimentaria, especialmente en África.
Países Bajos y otros estados europeos también se sumaron a los llamados a la moderación, destacando la importancia de la estabilidad regional y el respeto al derecho internacional en este contexto de alta tensión geopolítica.
