Crisis política en Perú tras renuncia de ministros por compra de aviones F-16
Perú enfrenta una severa crisis política este miércoles, luego de que los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa presentaran sus renuncias, en medio de un profundo desacuerdo con el presidente interino José María Balcázar sobre la compra de aviones de combate F-16 a Estados Unidos. La adquisición militar de 24 aeronaves, valorada en 3 mil 500 millones de dólares, ha generado una tensión sin precedentes en el gobierno peruano.
Desacuerdos y transferencias financieras
A pesar de que el presidente Balcázar expresó públicamente su deseo de suspender esta compra, el Ministerio de Economía anunció en la noche del miércoles que había transferido 462 millones de dólares como parte del primer pago del contrato con Lockheed Martin, la empresa fabricante de los aviones estadounidenses. Mientras tanto, los ministros renunciantes aseguran que el contrato ya fue firmado, contradiciendo al mandatario, quien anunció el martes que pospondría la adquisición para dejar la responsabilidad a su sucesor, que será elegido en un balotaje en junio.
El canciller Hugo de Zela, en declaraciones a la radio RPP, afirmó: "El señor Balcázar está poniendo en peligro a nuestro país, haciéndole perder credibilidad y convirtiéndonos en un socio en quien no podemos confiar en un proceso de negociación". Además, reveló que los contratos se firmaron el lunes y que un primer pago debía cumplirse el miércoles, subrayando la gravedad de la situación.
Detalles de la compra y reacciones internacionales
El embajador de Estados Unidos en Lima, Bernardo Navarro, confirmó que Perú mostró interés en adquirir dos escuadrones de 12 aviones caza F-16 cada uno. "Son 12 aviones ahora, después van a venir otros 12 aviones", declaró el diplomático de origen cubano a radio Exitosa, señalando que el primer grupo llegará a partir de 2029. La embajada estadounidense emitió un comunicado indicando que "una firma técnica tuvo lugar el 20 de abril de 2026, con pleno conocimiento de los más altos niveles del gobierno peruano".
El Ministerio de Economía, a través de un mensaje en la red X, justificó el pago al afirmar: "Cumplir los compromisos del Estado no es una opción, sino una obligación", advirtiendo que renunciar a ellos habría expuesto al país a costos elevados y a un deterioro de su credibilidad internacional. Esta compra forma parte de un plan anunciado en octubre de 2024 para renovar la flota de defensa aérea peruana, que incluye modelos como Rafale de Francia, Gripen de Suecia y F-16 Block 70 de Estados Unidos, siendo este último seleccionado en febrero pasado por un comité evaluador estatal basado en criterios técnicos y geopolíticos.
Contexto histórico y reacciones políticas
Perú posee actualmente una flota de combate que incluye 12 aviones Mirage 2000, además de aviones rusos MiG-29 y Sukhoi-27 adquiridos en 1997, muchos de los cuales están inoperativos o en reserva. La renovación con los F-16 busca modernizar esta capacidad defensiva, pero ha desatado una ola de críticas y tensiones internas.
El presidente Balcázar respondió a las renuncias en un mensaje televisado desde la sede del Ejecutivo, explicando que su posición buscaba "llamar la atención sobre el destino de los recursos públicos para que se usen adecuadamente, razonablemente, en concordancia con las grandes brechas sociales que tenemos que cubrir en el país". Añadió: "En ningún momento ha habido una intencionalidad de confrontación con Estados Unidos", tratando de calmar las aguas en medio de la crisis.
Sin embargo, figuras políticas como el jefe del Congreso, Fernando Rospigliosi, instaron a Balcázar a cumplir los contratos, advirtiendo que de lo contrario "estamos ante un problema político, legal y geopolítico". Incluso el parlamentario ultraconservador Jorge Montoya sugirió destituir al presidente, diciendo a la radio RPP: "De repente es necesario vacarlo". La semana pasada, el embajador estadounidense ya había advertido en un mensaje en X que "si socavan los intereses estadounidenses (...) utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región", añadiendo una capa de presión internacional a este escenario ya de por sí volátil.



