Rusia refuerza apoyo energético a Cuba con segundo envío de petróleo
El gobierno ruso ha confirmado el envío de un segundo buque petrolero hacia Cuba, en un claro gesto de solidaridad frente a la crisis energética que atraviesa la isla caribeña debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos. Esta decisión se produce apenas días después de que el primer cargamento ruso de crudo llegara al puerto de Matanzas, al este de La Habana.
Detalles del envío y la situación en Cuba
Según declaraciones del ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsivilev, citadas por medios estatales rusos, el segundo buque petrolero ya se encuentra en proceso de carga. "Un buque de la Federación Rusa ha atravesado el bloqueo. Ahora se está cargando un segundo", afirmó el funcionario, reiterando el compromiso del Kremlin con Cuba.
El primer envío, realizado por el petrolero "Anatoly Kolodkin", atracó el martes en Matanzas con un cargamento de 730 mil barriles de crudo. Este constituye el primer suministro de petróleo a Cuba desde el 9 de enero, cuando México envió un cargamento tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela, país que históricamente había sido el principal proveedor energético de la isla.
Impacto de la crisis energética en la población cubana
La falta de suministro ha generado consecuencias graves para la vida cotidiana en Cuba:
- Apagones frecuentes que afectan hogares y servicios esenciales.
- Un drástico racionamiento de combustible que limita el transporte y la actividad económica.
- Reducción significativa del transporte público, complicando los desplazamientos de la población.
Frente a esta situación, el gobierno ruso ha manifestado su apoyo incondicional. "No dejaremos a los cubanos en apuros", aseguró Tsivilev, en línea con las posturas del Kremlin y del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.
Posturas internacionales y declaraciones de Trump
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que el envío de petróleo había sido discutido previamente con Washington. Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que no le representa "ningún problema" que Rusia suministre crudo a Cuba, a pesar de haber bloqueado la llegada de petróleo venezolano y de otros países como México bajo amenaza de aranceles.
Trump fue contundente al referirse a la situación de la isla: "Cuba está acabada, tienen un mal régimen, tienen dirigentes muy malos y corruptos, y consigan o no un barco de petróleo, no va a importar". Estas declaraciones contrastan con la urgencia que vive la población cubana por la escasez energética.
La llegada del segundo petrolero ruso busca paliar temporalmente la crisis, aunque la situación de fondo, marcada por el bloqueo estadounidense y la dependencia energética externa, sigue siendo un desafío estructural para Cuba.



