Sheinbaum cierra la puerta al envío de combustible a Cuba por amenaza de aranceles estadounidenses
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este martes una decisión crucial en materia de política exterior: su gobierno no enviará combustible a Cuba en el contexto actual, debido a la amenaza de aranceles impuesta por Washington contra los países que suministren crudo a la isla caribeña. Este anuncio se produce tras semanas de evaluaciones diplomáticas intensas, buscando superar el cerco económico que el expresidente estadounidense Donald Trump estableció contra La Habana.
Una decisión estratégica en medio de tensiones internacionales
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum fue clara al afirmar: "Por lo pronto no vamos a enviar combustible" a Cuba, cerrando así la posibilidad de reanudar los suministros de petróleo que se suspendieron a principios de este año, justo antes de la implementación de nuevas sanciones. La mandataria no detalló exhaustivamente los motivos que llevaron a su gobierno, conocido por su cercanía con La Habana, a tomar esta determinación, pero enfatizó su desacuerdo con las medidas coercitivas.
"Tiene que quedar muy claro que nosotros no estamos de acuerdo con esta imposición de aranceles a los países que venden petróleo a Cuba", declaró Sheinbaum, subrayando la postura crítica de México frente a las políticas unilaterales de Estados Unidos. A pesar de esta restricción en el ámbito energético, la presidenta ratificó el compromiso de su administración de continuar suministrando alimentos y otros recursos esenciales que requiera el gobierno cubano, manteniendo así un canal de apoyo humanitario.
El contexto crítico para Cuba y los datos del comercio petrolero
La paralización de los envíos de petróleo mexicano llega en un momento particularmente difícil para Cuba, ya que desde inicios de año Venezuela, su principal proveedor energético, también suspendió las ventas a la isla. Esta interrupción se produjo tras la operación militar estadounidense del 3 de enero en Caracas, destinada a capturar al entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa. Según análisis de expertos internacionales, el gobierno de Maduro, aliado estratégico de La Habana, enviaba aproximadamente 35.000 barriles diarios de crudo, mientras que Rusia aportaba unos 7.500 barriles al día.
En cuanto a México, los registros de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) revelan que, de enero a septiembre del año pasado, el país envió a Cuba un total de 19.200 barriles diarios, compuestos por 17.200 barriles de petróleo crudo y 2.000 barriles de productos derivados. Las ventas de crudo mexicano a Cuba alcanzaron la cifra de 496 millones de dólares en el último año, superando significativamente los 367 millones de dólares registrados en 2023, lo que evidencia la importancia económica de este intercambio.
El compromiso humanitario de México persiste
Pese a la decisión de no enviar combustible, Sheinbaum reiteró que México mantendrá su apoyo a Cuba en otras áreas. La semana pasada, la Armada de México despachó dos buques con más de 800 toneladas de alimentos y artículos de higiene personal, demostrando la continuidad de la ayuda humanitaria. Esta acción refleja la postura del gobierno mexicano de equilibrar las presiones internacionales con la solidaridad hacia la isla, priorizando el bienestar de la población cubana en medio de las restricciones comerciales.
En resumen, la administración de Sheinbaum enfrenta un dilema complejo entre las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y su histórica alianza con Cuba, optando por una estrategia cautelosa que evita riesgos económicos mientras sostiene la cooperación en sectores vitales como la alimentación.



