Talibanes expresan voluntad de diálogo tras ataques aéreos de Pakistán
Los gobernantes talibanes de Afganistán han declarado este viernes que están dispuestos a negociar, después de que Pakistán realizara bombardeos en Kabul y Kandahar, causando decenas de muertos en los enfrentamientos más graves entre ambos países en años. Islamabad describió la situación como una "guerra abierta", marcando una ruptura total en las relaciones entre estos vecinos islámicos.
Escalada de violencia y acusaciones cruzadas
Los ataques de Pakistán fueron los primeros directos contra sus antiguos aliados, bajo acusaciones de que Kabul da cobijo a militantes. Testigos en la capital afgana relataron escenas de pánico: "El avión llegó, lanzó dos bombas y luego se marchó volando. Después de eso, oímos explosiones", dijo Tamim, un taxista de Kabul. Fuentes de seguridad pakistaníes señalaron que los bombardeos consistieron en misiles aire-tierra contra oficinas y puestos militares talibanes, en respuesta a ataques afganos del jueves.
Los talibanes, por su parte, aseguraron que habían utilizado drones para atacar objetivos militares pakistaníes, aunque Islamabad afirmó que todos fueron derribados sin causar daños. En la frontera se reportaron múltiples enfrentamientos terrestres, con cifras de bajas que varían:
- Pakistán declaró haber matado a 274 combatientes talibanes.
- Afganistán aseguró haber causado la muerte de 55 soldados pakistaníes.
- Pakistán confirmó la muerte de 12 de sus soldados.
- Afganistán reconoció la pérdida de 13 combatientes.
Reuters no pudo verificar estas cifras, lo que subraya la confusión y tensión en la región.
Disposición a negociar y mediación internacional
Pese a la violencia, los talibanes negaron haber patrocinado acciones militantes contra Pakistán y lanzaron acusaciones similares contra su vecino. El ministro de Asuntos Exteriores afgano, Amir Khan Muttaqi, declaró que Afganistán "nunca ha apoyado la violencia y siempre ha preferido resolver los problemas basándose en el entendimiento y el respeto mutuos". Añadió que este enfoque solo será eficaz si la otra parte demuestra una voluntad práctica y sincera de encontrar soluciones.
El comunicado afgano destacó que Qatar está colaborando nuevamente con otros actores internacionales para ayudar a resolver la crisis. El viceministro de Asuntos Exteriores qatarí, Mohammed bin Abdulaziz Al-Khalifi, sostuvo conversaciones telefónicas con Muttaqi para explorar vías de negociación. Qatar ya había intervenido para detener combates entre ambos países el año pasado, mostrando su papel clave como mediador en la región.
Riesgos de desestabilización regional
La ruptura entre Afganistán y Pakistán, dos países históricamente vinculados por intereses comunes, representa un riesgo de desestabilización para toda la región. La escalada militar, sumada a las acusaciones cruzadas de apoyo a militantes, podría abrir un nuevo frente de conflicto en Asia Central, con repercusiones en la seguridad internacional. Esta crisis subraya la fragilidad de las relaciones en una zona ya afectada por conflictos prolongados y tensiones geopolíticas.
Con información de Reuters, este episodio marca un punto crítico en las relaciones bilaterales, donde la diplomacia y la mediación internacional, liderada por Qatar, podrían ser cruciales para evitar una mayor escalada.
