Trump defiende cumbre del Escudo de las Américas pese a ausencias clave en América Latina
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió con firmeza la creación de su nueva coalición antidrogas, denominada Escudo de las Américas, durante una cumbre celebrada en Miami. Sin embargo, el evento estuvo marcado por una notable ausencia: las tres mayores economías de América Latina—México, Brasil y Colombia—no participaron en la reunión, lo que generó interrogantes sobre la efectividad y alcance de la iniciativa.
Explicaciones vagas y tensiones diplomáticas
Al ser cuestionado por la prensa sobre la falta de estos países, Trump ofreció una respuesta evasiva: “Creo que fueron invitados. Tal vez no vinieron”, afirmó, aunque añadió que mantiene “muy buenas relaciones” con todos ellos. Sin embargo, fuentes cercanas a la Casa Blanca revelaron que la coalición fue diseñada específicamente para reunir a gobiernos afines ideológicamente, más que a los más grandes de la región.
Entre los mandatarios que sí asistieron figuran:
- Javier Milei de Argentina
- Nayib Bukele de El Salvador
- Daniel Noboa de Ecuador
Estos líderes han respaldado abiertamente la agenda de Trump, cooperado en deportaciones y tomado distancia estratégica de China, alineándose con los intereses estadounidenses.
La postura directa de la Casa Blanca sobre Colombia
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue más explícita al explicar la ausencia de Colombia. Señaló que el presidente Gustavo Petro no fue invitado porque Washington “no ve el nivel de cooperación necesario” en temas de seguridad y narcotráfico. La relación entre Trump y Petro ha estado plagada de tensiones, incluyendo acusaciones de vínculos con el narcotráfico y sanciones económicas.
Aunque una reunión en febrero logró suavizar el tono diplomático, no fue suficiente para garantizarle a Petro un lugar en la cumbre. Leavitt anticipó que el Escudo de las Américas podría expandirse en el futuro, afirmando: “Esperamos invitar a países adicionales”, dejando abierta la posibilidad de una mayor inclusión regional.
México y la defensa de la soberanía nacional
En el caso de México, Trump reconoció tener una buena relación con la presidenta Claudia Sheinbaum, pero expresó su frustración por su negativa a autorizar operaciones del Ejército estadounidense en territorio mexicano contra los cárteles. Para Sheinbaum, esta postura representa una línea infranqueable en defensa de la soberanía nacional; para Trump, es un límite que no comprende del todo.
Lejos de adoptar una actitud defensiva, Sheinbaum responsabilizó directamente a Washington por el tráfico de armas y la crisis del fentanilo. Citó datos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que indican que al menos el 75% del armamento utilizado por grupos criminales en México proviene de Estados Unidos. Además, subrayó que el flujo de fentanilo hacia el norte se ha reducido a la mitad, y que la demanda interna estadounidense sigue siendo el factor determinante del problema.
Brasil: el gran ausente sin explicación clara
Aunque Trump no ofreció explicaciones detalladas sobre la ausencia de Brasil, analistas políticos señalan que la falta de alineación plena con la agenda estadounidense y las tensiones diplomáticas recientes habrían influido en su exclusión. Brasil, como potencia regional, ha mantenido una postura más independiente en política exterior, lo que podría haberlo dejado fuera de esta coalición centrada en gobiernos de derecha.
La cumbre del Escudo de las Américas ha dejado en evidencia las fracturas políticas y diplomáticas en la región, planteando dudas sobre la capacidad de esta iniciativa para abordar de manera integral el problema del narcotráfico sin la participación de actores clave como México, Brasil y Colombia.



